#vivo , película de zombis coreana

Hay un boom del cine coreano, o al menos lo ofrecen más y uno se anima y las ve. 
Esta película es la vida de un adolescente gamer que encerrado en su departamento ve lo que está sucediendo en vivo. No hay dato porque ni que pasó. 
Ahí el barrios se vuelve zombi, y van a mil estos zombis. Abren puertas, saltan, se agachan. Están a full. 
Salvó algún diálogo con su vecina, la otra protagonista no hay mucho. 
Para pasar el rato , una más del género. 

el corredor zombi

El corredor es una especie de zombi. No sirve para mucho. Solo piensa en correr. Mejorar sus marcas. Que por lo general saca los metros de algún blog, alguna revistas o conocidos q correr.
Así como el zombi solo vive para comer. El corredor solo piensa en meter sus corridas. Y cuando se perfecciona sus entrenamientos. 
Correr es algo de uno, pero hay un querer medirse con otros. Aunque los números de otros sean imposible. Se lo puede tomar como un hobby de uno solo, y de a poco ir mejorando y luego volver a la gorda de runners y mostras tus baratijas. 
No así el judo. Dónde hay peleas, clasificaciones y posibles podios. Eso lo tenés ahí. Es.mas directo la frustración. En el runners te podés hacer el pelotudo, aunque a los par de meses ya te mandes a querer correr un maratón en tu barrio.

otro día de running

Otro día más. Ver videos de internet sobre cómo poner los cordones así los pies duelen menos. Malísimo. Probar algo y no querés parar es malo. A veces se apretan mucho y los pies se duermen. Dolor en el talón de Aquiles. 
Habría que vendarse. Voy a probar eso. Pero luego de los 20 minutos. Duelen menos  los pies. 

Salí con las mizuno. Pero el pie bailaba. 

RANIN CABEZA - Dey uno

La Pandemia y su cuarentena dieron una rutina de sillón incomodo, tv, radio y libros, porque soy un hombre con gustos de vegete. En eso, algun app de ejercicios, o o alguna flexión y abdominal que recordabamos del secundario. Pero basta. Se puede salir a correr anuncia el gobierno. Es decir moverse. Salir de las casas con fines recreativos y no salir a cazar, es decir comprar. 
Calza, short de futbol, medias , remera y campera de lluvia, y un viejo celular con android que aun le funciona el gps, reloj casio, para ver que dicen esos datos que enamora a los Sociologos, esos golosos del dato. 
Salgo, siento todos los dolores en las piernas, atras, la canilla, el tobillo, el talón de aquiles. Siempre es así. Tengo que aguantar , porque después de los 20 minutos, los dolores se relajan un poco. Y Comienza el Zen. 
Las zapatillas son unas mizuno de oferta, japonesas, ¿serán truchas? son más duras que la miiiirda, dicen q son idealas para mi peso actual- ¿actual ? Gordo mentiroso-  siento que se desgarra el talón de Aquiles, siento el flechazo de Paris. Tendria que haber metido las patas en ese lago de la fuerza. Linda imagen verlo a Ulises colgado de su talonsito y haciendo submarino. 
 El primer tramo bien, siento una estabilidad, veo que los autos cruzan, los midos y hago carreritas para cruzar las avenidas acá en lomás de zamora. Esas corridita hace tirar más los músculos. Cuando logró estabilizarme , me cruzó a mi compañero de Banco del secundario Gaby, y me habla ,que lo vaya a ver ,q vive ahí, "keki keki, dice" me doy vuelta y corro para atrás para no detenerme, es mi primer día. Le grito : " Daleeee" y sigo y aceleró , para que vea que corró a buena velocidad y no esta viendo un gordo en stopmotion, encima que aceleró viene la avenida, viene un bondi, tengo que acelerar aún más, para cruzar, no sea cosa que me detenga y me vea. Una vez lograda la hazaña. Por esa aceleración, muero instantaneamente. Se me solidifican los pies, cual ojeada de Medusa. Quedan 10 cuadras. Voy a psitos de ormiga, tengo que llegar a los 5 km o los 45 minutos recomendados para activar no se que de glandulas de la grasa. Llegó. 
Hay que elongar, los perros no me dejan en paz. Practico mi Zen y no los revoleó. Le pido permiso y estiro en el suelo, en la pared. Gemelos, y los demás musculos que te explican en Biología en la skul. 
Me baño. Misión cumplida. Pero es una Batalla Pirrica, aquen Rey Griego Pirro que iba a la Batalla, ganaba las batallas, pero perdía más Soldados que el contrincante. Cuando los generales lo venian a felicitar decía: "Otra Batalla más mia y estamos perdidos". 
Como dije: Salí a correr como Forrest Gump y termine como el teniente Dan. 

POLOSECKI COMO EJERCICIO ESPIRITUAL




¿Qué sigue después de meter un hit? Primero: lo difícil es dar con él. Y después un hombre debe cambiar para seguir. Parece que ese fue el lema de Fabián Polosecki. Trabajo como periodista gráfico y luego saltó a la televisión y dejó unos de los mejores programas que hubo. El libro sobre la vida y obra de Polosecki cuenta que fue gracias al Ruso Sofovich, quien era el jefe de ATC, y hasta le dio el bautismo al programa, ya que tenía otro nombre. Se iba a llamar “el lado oscuro” y el Ruso dijo que no tiene nada de oscuro es otro lado, nada más. Luego de eso el programa vio la luz. Así que ojo con andar separando la paja del trigo tan rápido.  

    El libro de Hugo montero y Nacho Portela , está muy bien escrito y recopila los años de Fabián desde la infancia hasta ser lo que fue y agrega algo que me pareció genial, que son sus notas escritas en los medios gráficos. ¿Se puede conocer la vida entera de un hombre? No, pero se puede hacer un intento. Uno interpreta lo que puede o lo que quiere.  Es imposible ver el todo. Para mi Polosecki es ya un modo de ser. Dejo una forma de hacer periodista. Dejo un gesto: la escucha. En un mundo donde parece que todos están obligados a decir. Donde nadie escucha a nadie y solo se espera el turno para decir lo que se quiere decir. 

Su obra son por lo que debe ser recordado:  "El otro lado" y "El visitante". Ambos programas que entraron el la televisión donde se escuchaba para contar historias.  Dejando que el entrevistado cuente, cosa que hoy parece imposible, con el predominio del ego del entrevistador.

POLO, ENSÉÑANOS A ESCUCHAR

Si existe un método en Polosecki, es haber hecho de la escucha un acto espiritual. Silencio y escucha. Así es que entra Dios según el apóstol Pablo. En la escucha. Cuando se escucha se tiene la posibilidad de aprender algo. De sumar algo nuevo. Es por eso que Sócrates, esperaba y dejaba hablar a los demás. No hay que atolondrarse a querer decir todo. Que se buscan oídios o ojos como si se tratarán de zombies en busca de carne viva.  
Buscando personajes que representaran a todo ese gremio sin posibilidad de dar voz. Ese ejército de gente invisible: gente humilde, camioneros, pescadores, ladrones, policías, locos, asesinos, gigolos viejos, maquinistas, prostitutas, comerciantes, tacheros, futboleros y etcétera etcétera.

    Los programas de Polosecki fueron como un error en la matrix, parecían películas. ¡Esas imágenes, esa música, esas tomas! El libro “Polo, el buscador” habla de sus compañeros de diario y tv, y cuentan que esos programas eran un gran trabajo en equipo. De buscar los temas, estudiarlos, discutirlos, hacer guiones, y luego pasar a filmarlos, para luego, como recomendaba Enrique Banch hacer con la poesía, podar los versos. Ser jardinero y cortar la mala yerba. Pablo de Santis, hoy un escritor consagrado, cuenta que de nueve horas de filmación salían destilados cinco minutos. Que Polo necesitaba ese tiempo para poder entrar en climax, en trances, y asi los entrevistados poder abrirse.  En el “canal de la ciudad” en youtube,  están algunos de sus mejores programas. El programa fue mutando, iba sintiendo esa búsqueda que sentía Polosecki. La otra anécdota que cuentan, es que después de esas jornadas, Polo quedaba molido. Debía irse solo a tomar ginebra por ahí. Para poder procesar, para poder hacer la digestión de tantas voces.

LA TRILOGÍA DEL ADIÓS

Saavedra, Villa Itatí y Tigre son sus tres últimos programas. Donde muestra su barrio, en el que vivía con un amigo y visitas fem, muestra a sus comerciantes que viven ahí secretamente, dando sus opiniones sobre las cosas. Vecinos que cuentan que le escapan al laburo, que son pensiones y jubilados y obtienen más que el que labura todo el día. “Yo obtengo una ganancia del 20  % sin hacer esfuerzo” , el otro gana el 80% pero labura los 365 días del año”.
En el programa de la Villa Itatí, muestra a familias de cartonero, como hacernpara conseguir el pan, y el deseo de que sus hijos no caigan en la mala, repitiendo el único mantra que se repite ahí, que sus hijos estudien y salgan de ahí. Vecinos que llegaron primero, y fueron viendo como se llenó de ladrones, y andan armados. Es como vivir en el lejano oeste.
Y capítulo de el tigre, ese río místico que queda cerca, que muchos lo toman como la India, donde se piensa que se hace viaje espiritual para transformarse. Ahí es donde Polo, luego de terminar el ciclo, hace su exilio. Donde deja crecer su barba, y va pensando su nuevo hit: “el aprendiz”. La idea del programa era mostrar oficios y las formas de enseñarlos. Una idea genial. Que quedó trunca.

UN FINAL PUNK

Polo  siempre fue un buscador. Nadie entiende el porqué de su decisión. Si fue por depresión, si el sitio donde él veía una cura en realidad acrecentó su dolor. Confiando en una especie de maestro, que aparece en su programa  sobre el Tigre. Que la familia lo acusa de haberle llenado la cabeza con ideas raras. Cuentan que cuando volvía a la ciudad, con la ropa llena de barro, se reunía con sus ex compañeros, y comentaba la idea de su nuevo programa y lo sentaba a su maestro a su lado y sus ex compañeros no entendían nada: “qué hace esté acá” .
En uno de esos días Polo fue hasta las vías del tren en Santos lugares, un lugar donde en el programa de los trenes, un maquinista cuenta lo difícil que era arrollar a una persona. Que es un ruido que queda para siempre en la vida. El maquinista contó de un lugar donde iba la gente a suicidarse, que luego decidieron cortar del programa para no dejar registro. 
¿Qué lo llevó a Polo a tomar esa decisión? nadie lo sabe. Sus amigos decían que no tenía una personalidad que diera esos indicios. El desempleo, la no oportunidades en el medio, el haberse alejado de todo y ya no poder volver,  o el haberse vaciado del todo. Es una lastima ese final. Pero es así. Lo que sí queda es su obra. Que ayudada por ese magnífico libro, y el documental, pueden salvar a Polosecki y hacer de él método para el periodismo y para la vida . Y tal vez comentarnos los precios de esa labor: ¿cómo seguir después de haber escuchado tanto?

pd: Reservar la noche que es cuando todo está en calma. Prepararse una pipa, o algo para entonarse o un mate. Y ver esos programas es un planazo de cuarentena. 


 

_EL DISCURSO VACIO de MARIO LEVRERO


Existe un arte marcial secreto, como el arte Samurai revelado por discípulos que no podían mantenerlo en secreto ¿cómo no compartir este secreto? Este arte marcial que les quiero comentar, es el arte de ser Uruguayo. Basta visitar ese hermoso paisito, y ver su lengua. Ese lenguaje de narradores. Mario Levrero es en Sensei uruguayo, es un escritor escondido por algún barrio uruguayo, por Pozitos digamos. Acá en esta especie de diario, nos comenta sus ejercicios de escritura, que entiende lo ayudan a combatir la depresión. 
Está separándose de su jermu en una lenta agonía y en el medio se está por mudar. Eso escribe en el diario. Que él mismo llama ejercicios de escritura, pero en realidad son pensamientos, dice: “escribo para recordar, para despertar el alma dormida” .  
Otra más: “la gente incluso suele decir: ahí tiene un argumento para una de las novelas . Como si yo estuviera a la pesca de argumentos para novelas y no a la pesca de mi mismo”.
La escritura es dar con eso. Encontrarse entre tanto laberinto. Escribir, es darse cuenta que Teseo en realidad busca un espejo.  
Levrero cuenta muchas veces lo difícil de la escritura cuando se está en familia  y como siempre se rompe el momento sagrado de la escritura, con algún pedido. Su perro, y una sobrina que hacen ruidos. Reniega. Vuelve a insistir. La tragicomedia de uno que intenta algunas oraciones. 
Hay una especie de trabajo Zen en este libro  (o diario) donde dice que “es apropiado y positivo tener un ritmo como este de escribir todos los días como primera actividad. Tiene algo del espíritu religioso, que tan necesario es para la vida y que, por distintos motivos, he ido perdiendo cada vez más con los años”. Todo lo que hace  se piensa, cuando a veces se razona que se pierde tiempo, es la vida. En realidad, hay que aprender a no ser tan duro. Es una cocina donde estas: “hay una cantidad de cosas inútiles que son imprescindibles para el alma”. 

_CONVERSACIONES de Gilles Deleuze


El Gilles Deleuze gusta mucho más a quien lo ignora. Es decir, es un autor o filósofo casi inentendible, menos leído, pero igual sí atrae. Hay autores que tienen una erótica, desde sus títulos, tapa de libros, o entrevistas. Dan con alguna palabra, con alguna idea que rebota en el curioso y ¡PAM!: ya es una venta segura. Primera lección: quién hace buenas entrevistas, esta vendido. 
Este libro “Conversaciones” son diálogos y textos, a lo largo de casi 20 años. Donde comenta que intentó hacer en sus libros raros. Da muchos ideas bonitos sobre el oficio de dar clases (el cual dice que dar clases en realidad es un laboratorio, una experiencia), o a veces  inventa una máquina de guerra fantasma para pelear al sistema. Deleuze es un viejo conocido, parece un anarquista nostálgico que se quedó en la puerta de su comercio a la espera de clientes y va charlando con los vecinos, hay algo de su fuerza que llega hasta los ojos del lector. Algo en su oralidad ofrece una idea de optimismo sobre este oficio ya viejo de ser filósofo o ser docente:  
 "la filosofía no puede librar batallas contra los poderes, pero mantiene, sin embargo, una guerra sin batalla, una guerra de guerrillas contra ellos. Por eso no puede hablar con los poderes, no tiene nada que decirles, nada que comunicar: únicamente mantiene conversaciones o negociaciones. Y, como los poderes no se conforman con ser exteriores, sino que se introducen en cada uno de nosotros, gracias a la filosofía todos nos encontramos constantemente en conversaciones o negociaciones y en guerra de guerrillas con nosotros mismos".

_LA CONJURA DE LOS NECIOS de John Kennedy Toole

Siempre me dio risa eso de crítica de libros. Yo haría elogios de libros. Halagos. No se puede perder tiempo en lo que uno oida. Ya lo dijo Cabral y Arjona. “La conjura de los Necios”  fue la única novela que publicó John Kennedy Toole, que luego se suicidaría a los  32 años. Fue su madre quien paseó sus originales hasta que un editor logró publicarla, luego ganó un Pulitzer y hoy es una novela de culto.  Con un tono cómico cuenta la desgracia de un incomprendido: la historia de Ignatius Reilly , quien luego de pasar 10 años en la universidad quiere dar una guerra sin cuartel contra la sociedad occidental en decadencia. En esa batalla pírrica, va escribiendo en sus cuadernos pequeños tratados y reflexiones, sobre sus trabajos y sus luchas. Que son una tontería, cuando en realidad todo ese circo es aguantado por su madre. Que lo sigue tratando como un niñito, hasta que se lo hacen notar. Algo que nos recuerda la vida que llevamos muchos de nosotros. Vagos con ganas de escribir. 
Un cuaderno lo bautiza: “Diario de un joven trabajador o Adiós a la Holgaza”, anotaciones sobre las salidas de su pieza olorosa. A Ignatius se lo puede considerar como un vivo, pero en realidad son como eso amigos incomprendidos. Tal vez le faltó un golpe de horno en lo social. Por no haber visto todo, como lo hacía Polosecki.  
Todos piensan que es un loco, o un  vivo. Su madre lo aguanta, hasta que empieza a dudar por los comentarios de terceros y lo quieren llevar al psicólogo: “intentarán convertirse en un subnormal enamorado de la televisión y de coche nuevos y de los alimentos congelados ¿no comprendes? la psiquiatría es peor que el comunismo. Me niego a que me laven el cerebro ¡no seré un robot!”.
En su pieza lleva un cartel: “LA PAZ A CUALQUIER PRECIO”. Ahí reposa el guerrero. Están sus cuadernos apilados. La novela trata un poco de eso. De los hombres que en la vida con otros ojos, y los que insisten. Hombres que tal vez se armen un mundo de paranoias o persecutas, que nadie aguanta. Y la búsqueda sea dar con alguien más,  solo alguien más. Como le pasó a Nacho. 

_LA TERQUEDAD de Rafael Spregelburd


Hace poco, por motivos de la pandemia, el teatro Cervantes habilitó un canal en youtube donde pasa obras de su localazo. Fue en la misma semana donde se actualizó el drama del "pdf afarrie" por la escritora llamada Cabeza, creo, entró a un grupo en feisbuk donde estaban sus libros en pdf. Ya contaremos de ésto en otro posta. La cosa es que dieron la obra “La Terquedad” de Rafael Spregelburd, una obra gigante que dura como tres horas, que pinta más para una serie de netflix que una humilde obra de teatro. Es de una belleza visual increíble El decorado gira, los tiempos vuelven, cambian la misma escena pero de diferente cámara, como si existiese las cámaras. Hay que verla, espero que alguna alma bonachona la cuelgue. No se si el link de abajo funciona para cuando lea ésto. Porque es descomunal. Va de un policía que quiere armar una lengua perfecta, como el esperanto, en plena guerra civil española. Cualquier intento que diga no le va a dar molde a esta maravilla. Llena de personajes que van y vienen, de temas como la propiedad privada, el comunismo, los ricos, los pobres, y más.

_2 Budas



 ¿Se puede hablar de cosas serias siendo jodón? es un problema que se arrastra desde la antigüedad griega. Para los griegos, que se la tenían jurada a los poetas, igual los consideraban, aunque venían atrás de los filósofos y casi de los esclavos, no lo querían mucho, porque la poesía sensibiliza al hombre, y ésto hace débil al guerrero. Después vinieron los siglos, y las dos profesiones sólo son antibióticos para hombres solitarios. Solo queda, como en la antigüedad, forman escuelitas o ghetitos. Por más que insista en "sacar a la calle" o "salir de la caverna" no es más que la conversión a ser un vendedor ambulante pero de otro producto.
La cosa es que hay dos películas acerca del Zen o del Buda. “¿es lo mismo?” pregunta Esther de Lui Guillón. Siempre de mezcla ésto. El tema es que tanto el zen, como el budismo, son el resultado de un camino. No es que empezó en un sitio, puso comercio y listo. Sino que son sabidurías que van caminando por ahí. En resumen - muy de machete escolar - es el respeto intrínseco a todos los seres vivos,  el aprender a limpiar la casa, barrer y pasa un trapo con agua, deshacerse (dona/dar) de cosas que obstruyen un camino a la luz de dicroica.
Una de las películas se llama "Sabiduría Garantizada" es un película Alemana de Dorie Dörrie, y cuenta el viaje de dos hermanos a un templo Zen en japón. Filmada media casera, que va mostrando parte de las dos vidas a punto de tener su propio Big Bang personales. Los hermanos van en busca de alguna resolución de la cosa que los tiene en jaque. Ahí viajan, se pierden, conocen, y van en búsqueda del templo. Son aceptados, y empiezan con los ejercicios de zen. Que no son más ni menos que barrer, que esto que decimos: pasar un trapo por todo el lugar que les tocó con agua, comer y estar en silencio. Y hacer Zazen. Qué es esa postura para la meditación que es como silla india del cole, pero con un almohadón en el orto, todo eso y madrugando al extremo sin posibilidad de siestita. Los hermanos, putean por estos ejercicios y las normativas estrictas del lugar, les duele todo, y nunca pueden dar con el maestro, o con la luz. Es una película muy  chiquita, pero irradia una luz increíble. Llena de humor y funciona.
La otra película se llama "Un buda" es argentina del director Diego Rafecas, y también es un intento mucho más serio. Como todo argentino que logra rodar una película quiere decir todo en la película (tal vez porque no sabrá cuándo podrá rodar de nuevo otra idea), porque muestra el viaje de un chico en busca de la espiritualidad en vías de transformarse en un maestro y encima le suman el problema con su hermano, sobre quién tiene la verdad de la milanesa. Esas ideas imposible de resumir como el combate entre occidente y oriente. Dado por el enfrentamiento con su hermano que es profesor de filosofía, obvio que Nihilista y canchero, como todo Nietzscheano, y ahí hablan de la dictadura y más temas que van a tornado el cajón de las medias de más no poder entrar. Así que el hermano se va transformando en esta especie de budita, va perdiendo su empleo, dejando o no a su novia, se pelea con su familia, su hermano, y quiere ir a un templo, pero acá en las sierras cordobesas; Donde el maestro parece un malo de Mortal Kombat. La película se pierde en su ambición de contarlo todo, y que todo se intente resolver. Muchos personajes, pero bueno, la cosa es que  el pibe se rapa, limpia, y al revés de lo que venía siendo, un buda de departamento, empieza a amigarse con la vida cotidiana,  a mostrar que de última de eso trata el zen, eso de que lo espiritual está en todo.
Ambos hermanos resuelven sus conflicto, y muestra como el malo del mortal kombat está ligado a ellos y lo ayuda a ser un maestro del rubro. Amba películas son intentos de tratar de contar una historia, y de mostrar esa cosa llamada "ZEN". Y de esa otra bendición olvidada entre tanta publicidad de “friend”: los hermanos.

La alemana:
https://kailashmagazine.com/sabiduria-garantizada/
La argentina:
https://www.youtube.com/watch?v=cjHIG-pxe3U






_Impresiones sobre “Teoría King Kong” en el Teatro Cervantes

La versión teatral de Maci (o debería decir, más bien, “performática”) del ensayo de Virginie Despentes sobre feminismo merece al menos unas breves reflexiones. La primera, que la impresión posfunción fue buena, pero que me hubiese gustado que en la página oficial del teatro se aclarara que lo que veríamos en escena sería una lectura del texto, no una obra teatral. No es un punto menor. Un total de dos horas y media de lectura sobre el escenario, distribuidas en tres noches diferentes. Sin contar que hay bastante texto repetido en las tres funciones. Todo eso en cuatro viajes a capital federal desde el conurba sur (incluyendo la función suspendida y reprogramada). No estoy segura de que haya sido una inversión justa. Aunque tuve excelente partener, que hizo que al menos la charla previa y la discusión posterior valieran la pena.
Sobre la puesta, nada demasiado esmerado. Tres actrices (una cada vez, eran monólogos) leyendo un texto con un audiovisual de fondo (con dos o tres imágenes en loop) cambiando de posición en el escenario unas tres o cuatro veces (en un sillón, en una silla, en un atril, en una mesa… y así). Pero, a su favor, poner el cuerpo al texto de Despentes es un acto que vale la pena. Por lo menos en el caso de Soledad Silveyra, que habló sobre prostitución y que hizo del texto una performance rica y adorable. Mercedes Morán… leyó. Pausada, correcta, muy bien. Y se puso un sombrerito. Eso. Andrea Bonelli corrió con la peor suerte, creo. Y merece un párrafo especial.
Bonelli leyó los pasajes sobre el porno. Un tema que se ve que sigue siendo áspero para el público del Cervantes, ya que, como en ninguna de las otras dos, la gente tosió y tosió. O todos se engriparon en febrero durante la semana, o… estaban tensos. Por otro lado, el lenguaje directo y ácido de Despentes no le quedaba muy bien a Bonelli, que se vio impostada, inverosímil. Pero le puso el cuerpo, más que Morán, no lo voy a negar: Se comió un caramelo y se chupó los dedos, y también lució espalda (o sea… espalda. El porno tiene mucha espalda, lo sabemos ¿) desnuda fente al público. Pero a los 20 minutos el público por fin fue liberado de su tensión porque… se cambió de tema: unos pasajes sobre feminismo y roles, algo general, lindo, que todes podemos escuchar, y ahí sí, eh, ahí sí, la gente le festejó las ironías con risas y aplausos, y todo fluyó feliz.
Fui sin conocer el texto, me ofrecieron leerlo antes pero quise dejarme sorprender. Creo que el abordaje fue interesante desde el gesto, pero no aporta nada como espectáculo teatral, porque, insisto, es una lectura. De todos modos, una lectura más interesante que hacerla solos en casa, o al menos distinta, y es una experiencia que está bien atravesar (no sé si tres días de 40 minutos, quizás con ir a una sola de las tres alcanza y sobra), aunque claro, no es el texto completo, es apenas un recorte temático, y algunos fragmentos más reconocidos y memorables. Si vas a buscar eso, está muy bien. Si no, sabor a poco.
Dije “gesto”, y desarrollo: que el Cervantes, un teatro oficial que suele poner obras más clásicas y que tiene un público más tradicional, elija programar en su escenario un texto sobre feminismo con un recorte que toca el tema del porno y la prostitución, me parece al menos un buen gesto. Pero temo que se haya quedado un poco en la superficie. Más que gesto, pose. “Somos muy abiertos, estamos atentos a la demanda social, he aquí un bastión del feminismo”. Cumplir. Mostrarse empático con el reclamo social, para la foto. Eso sentí. Y no me alcanza mucho. A mí, claro. Por ahí a otros sí, y está muy bien. Pero yo no siento que haya pasado nada artísticamente relevante allí, ni en escena, ni desde la propuesta de cada director, cuyas miradas personales estuvieron diluidas. O sea,  no se trata de una mirada crítica sobre el texto; es el texto, su lectura, en pedazos, no más. Pero está claro que prefiero una versión de Despentes no rupturista a que directamente no esté. En ese sentido, creo que es un buen gesto. Soy, en fondo, una optimista. Veo el vaso medio lleno siempre.
Sobre la charla posfunción, algunas apreciaciones que surgieron. A pesar de que Solita me gustó, la forma en que el texto de Despentes toca el tema de la prostitución me parece cuestionable. Siempre se habla desde algún lugar, claro está, pero cuando ese lugar se generaliza en la enunciación, es por lo menos, un poco peligroso. Plantear que la prostitución se elige como forma de empoderamiento (venganza contra todo lo que ha hecho el patriarcado sobre su cuerpo) no me convence. El fenómeno está lleno de matices y no me voy contenta a casa escuchando una generalización de ese tipo y un aplauso generalizado de la platea. Regulacionismo y abolicionismo son cuestiones ásperas aún, la realidad acerca de la prostitución es muy compleja y reducirla a “elijo hacer lo que quiero con mi cuerpo, me empodero”, me hace todos los ruidos del mundo. Romper con la posición de víctima social sí, pero generalizar eso para pensar el fenómeno, no me parece. Sobre el porno… sabor a poco. Muy poco. Ya lo expliqué. En la puesta, todos los lugares comunes (aunque el video de fondo me gustó), y el recorte del texto, bastante importante. Huelo el miedo aún. A la escena teatral le cuesta mucho el sexo y el prono todavía. A la gente parece que también. Quizás no estamos listos para pasar un nivel más allá de Muscari (esto me lo dijo un amigo, y creo que tiene razón). El tema tiene muchas aristas problemáticas y necesarias de abordar hoy, entre aperturas y discusiones. Pero… nada, el gesto.
Igual estuvo bien. El baño tenía papel y jabón. Y el programa de mano es bastante grande, aunque no diga casi nada, pero al menos sirve para abanicarse lindo y fuerte los días de calor que quedan de marzo.

Mariana

ARLT y LA UNIVERSIDAD DE LA CALLE

       ¡Qué me perdone la académica! Pido permiso para decir, es más, voy a arriesgar una tesis, es decir, un hipo de idea: "¡qué exi...