_"The Art of Self defense "2019 de Riley Stearns

Por E
“¡En tu cara Karate kid!”
keki

Casey es un hombre común con un perro salchicha. Un día tiene un acontecimiento y su vida cambia. Va a comprar comida para el perro y en el camino lo muelen a golpes. Mientras era golpeado preguntaba “¿por qué?” . Mohamed Alí contó que empezó a boxear porque de chico le habían robado la bicicleta y sólo atino a salir corriendo y llorar. Y algo de eso hay cuando uno está atento al mundo y a las cosas. Eso de que busca lo que necesita y las cosas aparecen. Cuando uno estudia o se interesa por una necesidad real, las cosas tiene otro brillo cual resaltador fluor. La vida de uno, esos años quedan iluminados como las pálidas fotocopias. Así como Alí agradeció a esos ladrones, acá pasa algo similar con el personaje. Busca algo para auto - defenderse. Primero intenta comprar se un arma. El trámite es engorroso. Hasta que caminando encuentra un Dojo: “El lugar de la iluminación”. Cuando uno está preparado, las cosas aparecen. Y lo que sigue es todo lo contrario a las películas que nos encantan sobre la educación de un arte marcial para ser mejores. 
El sensei comienza: “El Karate es un Lenguaje. Es un modo de comunicación”, ahí comienza las ganas de querer ser parte de ese camino.  Pide poder entrenar y el Sensei le responde: “Ya has dado el paso más importante, haz cruzado la puerta. Muchos se quedan ahí”. Podría decir que la película trata sobre una continuación o re escritura de “Karate kid”, pero no, más bien es "anti-Karate Kid". Casey tiene 36 años y una vida solitaria. Sólo quiere cambiar, ser más rudo. El Sensei que se le aparece le enseña su Karate. Casey intentara hacer el propio. 
Spoiler Alert! Hasta acá me mordí los labios (dedos) para no opinar ni decir nada. Yo odio que circulen más las críticas, la digestión, las analogías de todo película; y que las cosas sean como las vacaciones, un lugar donde se cumplen postas y sólo hay muerte de la experiencia. Ya que no pasa nada, solo es esperar el turno para hacer la foto o selfie que corresponde al lugar visitado. Dicho esto, creo que uno tiene que ver las películas por la foto de la caratula, por seguir a un actor o director, por las recomendaciones del emisor: “me la recomendó un amigo” (eso ya es hermoso), hasta un crítico que uno estima o no, pero esto es último, bien último. Porque más o menos no dicen qué pensar de las cosas, y sólo nos dejan la labor de repetir, de ser profetas de sus palabras. O cuentan toda la película. Las mejores críticas son las que sacan ideas de ellas, no las que cuentan el relato. Por eso las críticas se leen luego-no antes. Dicho este descarguito, seguimos. La pelí me gustó mucho. ¿Por? las películas ( o casi todas las cosas) de la personas que quieren aprender algo y buscan cambiar su vida ya me parece notable. Alguien hace un camino, y luego no puede ser el mismo. Más si este camino lo hace dudar o seguir; pero de como entró, seguro sale diferente. Sí sale. Esta película es una comedia de eso. Negra, sí. Pero se ríe, de los tipos que aparecen para iluminarnos. A veces, como en “El guardián en el centeno” de Salinger, los sensei solo quieren cogerte. Aunque sabemos que los verdaderos maestros, quieren que te conviertas en uno.
Peor hay algo en el personaje, en los alumnos del dojo, en las palabras finales, que hacen dar cuenta que lo que hacia Casey tampoco estaba mal, entonces. Y uno lo ve y se da cuenta luego. Pero uno es se odia gratis a veces. Si toma conciencia. Y le ofrecen la depresión en cada esquina.
Ahí una de sus compañeras, que también tiene una historia especial, dice algo que le cae como un Big Bang al pibe Mark Zuckenberg:


"Hasta aquí se enseñó que la violencia es sinónimo de fuerza y compasión sinónimo de debilidad. Esa ideología es limitante. Es posible ser brutalmente tolerante o pacíficamente salvaje. En Karete su mentalidad es tan importante como su destreza"



_ "MONEYBALL" de Bennet Miller - Guion de AAron Sokin


                                                                            Por E

La peliculita protagonizada por Brad Pitt, deja en claro que no es la típica película del béisbol, donde siempre triunfan los perseverantes, y el chico se queda con la chica. Hay algo más.
Es un claro guineo para los que pensamos gratis y nos interesa  lo que está detrás de los triunfos o eso de que la filosofía esta mejor en la calle, que en el frezzer de las las universidades.
 El personaje de Brad Pitt, siempre resalta en hacerse preguntas: "¿Qué estamos discutiendo? ¿Cuál es el verdadero problema?" No es el sustituir jugadores buenos, por otros mejores para hacer un equipo competitivo; sino saber que uno empieza desde abajo. Es decir, saber bautizar el verdadero problema que nos persigue: ¡Que el mundo es injusto!... y por ende el juego también. Porque hay equipos millonarios, y equipos que hacen lo que pueden. Que aspiran en silencio el batacazo, pero saben que la verdad está en estar a la mitad de la tabla. Para contrarrestar esa realidad, solo queda usar la inteligencia para ello. En este caso se da. Confiar en un proyecto aunque el fin este cerca.
Si bien, la película trata de un caso real, trata de eso en  que tal vez se pueda; así que les dejamos un consejo a los escépticos: ¡a soñar!, se ha dicho.
Siempre hay un revés a lo que se piensa en automático. Debería ser así. Y aquí Billy, se queda con su sueño, y no cambia ese sueño por guita, como harían todos lo que reciben el cheque. Quiere que el esfuerzo signifique algo. Y no dejar sentado que se puede, y nada más, otra vez arruinarse. No, por eso Billy sigue hasta hoy, tratando de ganar las grandes ligas de béisbol con esa idea.
Y la cosa esta ahí, aferrase a una idea, y morir con ella. Aunque todo éste en contra, aunque lso cuñados y  el periodismo te destroce. La idea es romper las reglas, y las calles señalizadas, e intentar llegar o triunfar por el camino que se pretende. Dejar una lección. 
Sí, es una película pedagógica. El gordito que lo ayuda a Brad Pitt, tiene en su pieza una foto de Sócrates. Y en definitiva lo que se plantea en la película, es una lucha de filosofías. La del dinero que todo lo puede contra la de las ideas.
En una escena, Brad Pitt, llega a un récord de ese juego norteamericano. Y pierde las finales, que en definitiva es lo más importante para que esa idea explota o llegue. Ahí un equipo más poderoso los Red fox, o algo así,  yle propone un contrato multimillonario,  para que trabaje para ellos  No les cuento el final, pero el gordito, que la tiene re clara, le dice algo que esta muy bien: “no es por la plata que te dan, el número, lo que vales, sino por lo que el dinero representa” Así que tu vales, tantos millones, eso eres para quien te contrate. Todos tienen un precio, un número en la vida. Hasta encontrarlo como dice mi amigo Barone, no paran sí es que vales. 
Seguir por el batacazo. Aunque no seamos más que una metáfora silenciosa perdida combatiendo el decreto aquel, que dice que uno es lo que dicen que hay que hacer. Me gustó la película, más por lo que representa, que por lo que es.

una sirena, entre dos aguas.

 D esde que era chico, había un latiguillos entre mis mayores. Hablaban de argentina, como tierra prometida, muy al pasar, entre vasos de ce...