_EL DISCURSO VACIO de MARIO LEVRERO


Existe un arte marcial secreto, como el arte Samurai revelado por discípulos que no podían mantenerlo en secreto ¿cómo no compartir este secreto? Este arte marcial que les quiero comentar, es el arte de ser Uruguayo. Basta visitar ese hermoso paisito, y ver su lengua. Ese lenguaje de narradores. Mario Levrero es en Sensei uruguayo, es un escritor escondido por algún barrio uruguayo, por Pozitos digamos. Acá en esta especie de diario, nos comenta sus ejercicios de escritura, que entiende lo ayudan a combatir la depresión. 
Está separándose de su jermu en una lenta agonía y en el medio se está por mudar. Eso escribe en el diario. Que él mismo llama ejercicios de escritura, pero en realidad son pensamientos, dice: “escribo para recordar, para despertar el alma dormida” .  
Otra más: “la gente incluso suele decir: ahí tiene un argumento para una de las novelas . Como si yo estuviera a la pesca de argumentos para novelas y no a la pesca de mi mismo”.
La escritura es dar con eso. Encontrarse entre tanto laberinto. Escribir, es darse cuenta que Teseo en realidad busca un espejo.  
Levrero cuenta muchas veces lo difícil de la escritura cuando se está en familia  y como siempre se rompe el momento sagrado de la escritura, con algún pedido. Su perro, y una sobrina que hacen ruidos. Reniega. Vuelve a insistir. La tragicomedia de uno que intenta algunas oraciones. 
Hay una especie de trabajo Zen en este libro  (o diario) donde dice que “es apropiado y positivo tener un ritmo como este de escribir todos los días como primera actividad. Tiene algo del espíritu religioso, que tan necesario es para la vida y que, por distintos motivos, he ido perdiendo cada vez más con los años”. Todo lo que hace  se piensa, cuando a veces se razona que se pierde tiempo, es la vida. En realidad, hay que aprender a no ser tan duro. Es una cocina donde estas: “hay una cantidad de cosas inútiles que son imprescindibles para el alma”. 

_CONVERSACIONES de Gilles Deleuze


El Gilles Deleuze gusta mucho más a quien lo ignora. Es decir, es un autor o filósofo casi inentendible, menos leído, pero igual sí atrae. Hay autores que tienen una erótica, desde sus títulos, tapa de libros, o entrevistas. Dan con alguna palabra, con alguna idea que rebota en el curioso y ¡PAM!: ya es una venta segura. Primera lección: quién hace buenas entrevistas, esta vendido. 
Este libro “Conversaciones” son diálogos y textos, a lo largo de casi 20 años. Donde comenta que intentó hacer en sus libros raros. Da muchos ideas bonitos sobre el oficio de dar clases (el cual dice que dar clases en realidad es un laboratorio, una experiencia), o a veces  inventa una máquina de guerra fantasma para pelear al sistema. Deleuze es un viejo conocido, parece un anarquista nostálgico que se quedó en la puerta de su comercio a la espera de clientes y va charlando con los vecinos, hay algo de su fuerza que llega hasta los ojos del lector. Algo en su oralidad ofrece una idea de optimismo sobre este oficio ya viejo de ser filósofo o ser docente:  
 "la filosofía no puede librar batallas contra los poderes, pero mantiene, sin embargo, una guerra sin batalla, una guerra de guerrillas contra ellos. Por eso no puede hablar con los poderes, no tiene nada que decirles, nada que comunicar: únicamente mantiene conversaciones o negociaciones. Y, como los poderes no se conforman con ser exteriores, sino que se introducen en cada uno de nosotros, gracias a la filosofía todos nos encontramos constantemente en conversaciones o negociaciones y en guerra de guerrillas con nosotros mismos".

_LA CONJURA DE LOS NECIOS de John Kennedy Toole

Siempre me dio risa eso de crítica de libros. Yo haría elogios de libros. Halagos. No se puede perder tiempo en lo que uno oida. Ya lo dijo Cabral y Arjona. “La conjura de los Necios”  fue la única novela que publicó John Kennedy Toole, que luego se suicidaría a los  32 años. Fue su madre quien paseó sus originales hasta que un editor logró publicarla, luego ganó un Pulitzer y hoy es una novela de culto.  Con un tono cómico cuenta la desgracia de un incomprendido: la historia de Ignatius Reilly , quien luego de pasar 10 años en la universidad quiere dar una guerra sin cuartel contra la sociedad occidental en decadencia. En esa batalla pírrica, va escribiendo en sus cuadernos pequeños tratados y reflexiones, sobre sus trabajos y sus luchas. Que son una tontería, cuando en realidad todo ese circo es aguantado por su madre. Que lo sigue tratando como un niñito, hasta que se lo hacen notar. Algo que nos recuerda la vida que llevamos muchos de nosotros. Vagos con ganas de escribir. 
Un cuaderno lo bautiza: “Diario de un joven trabajador o Adiós a la Holgaza”, anotaciones sobre las salidas de su pieza olorosa. A Ignatius se lo puede considerar como un vivo, pero en realidad son como eso amigos incomprendidos. Tal vez le faltó un golpe de horno en lo social. Por no haber visto todo, como lo hacía Polosecki.  
Todos piensan que es un loco, o un  vivo. Su madre lo aguanta, hasta que empieza a dudar por los comentarios de terceros y lo quieren llevar al psicólogo: “intentarán convertirse en un subnormal enamorado de la televisión y de coche nuevos y de los alimentos congelados ¿no comprendes? la psiquiatría es peor que el comunismo. Me niego a que me laven el cerebro ¡no seré un robot!”.
En su pieza lleva un cartel: “LA PAZ A CUALQUIER PRECIO”. Ahí reposa el guerrero. Están sus cuadernos apilados. La novela trata un poco de eso. De los hombres que en la vida con otros ojos, y los que insisten. Hombres que tal vez se armen un mundo de paranoias o persecutas, que nadie aguanta. Y la búsqueda sea dar con alguien más,  solo alguien más. Como le pasó a Nacho. 

_LA TERQUEDAD de Rafael Spregelburd


Hace poco, por motivos de la pandemia, el teatro Cervantes habilitó un canal en youtube donde pasa obras de su localazo. Fue en la misma semana donde se actualizó el drama del "pdf afarrie" por la escritora llamada Cabeza, creo, entró a un grupo en feisbuk donde estaban sus libros en pdf. Ya contaremos de ésto en otro posta. La cosa es que dieron la obra “La Terquedad” de Rafael Spregelburd, una obra gigante que dura como tres horas, que pinta más para una serie de netflix que una humilde obra de teatro. Es de una belleza visual increíble El decorado gira, los tiempos vuelven, cambian la misma escena pero de diferente cámara, como si existiese las cámaras. Hay que verla, espero que alguna alma bonachona la cuelgue. No se si el link de abajo funciona para cuando lea ésto. Porque es descomunal. Va de un policía que quiere armar una lengua perfecta, como el esperanto, en plena guerra civil española. Cualquier intento que diga no le va a dar molde a esta maravilla. Llena de personajes que van y vienen, de temas como la propiedad privada, el comunismo, los ricos, los pobres, y más.

_2 Budas



 ¿Se puede hablar de cosas serias siendo jodón? es un problema que se arrastra desde la antigüedad griega. Para los griegos, que se la tenían jurada a los poetas, igual los consideraban, aunque venían atrás de los filósofos y casi de los esclavos, no lo querían mucho, porque la poesía sensibiliza al hombre, y ésto hace débil al guerrero. Después vinieron los siglos, y las dos profesiones sólo son antibióticos para hombres solitarios. Solo queda, como en la antigüedad, forman escuelitas o ghetitos. Por más que insista en "sacar a la calle" o "salir de la caverna" no es más que la conversión a ser un vendedor ambulante pero de otro producto.
La cosa es que hay dos películas acerca del Zen o del Buda. “¿es lo mismo?” pregunta Esther de Lui Guillón. Siempre de mezcla ésto. El tema es que tanto el zen, como el budismo, son el resultado de un camino. No es que empezó en un sitio, puso comercio y listo. Sino que son sabidurías que van caminando por ahí. En resumen - muy de machete escolar - es el respeto intrínseco a todos los seres vivos,  el aprender a limpiar la casa, barrer y pasa un trapo con agua, deshacerse (dona/dar) de cosas que obstruyen un camino a la luz de dicroica.
Una de las películas se llama "Sabiduría Garantizada" es un película Alemana de Dorie Dörrie, y cuenta el viaje de dos hermanos a un templo Zen en japón. Filmada media casera, que va mostrando parte de las dos vidas a punto de tener su propio Big Bang personales. Los hermanos van en busca de alguna resolución de la cosa que los tiene en jaque. Ahí viajan, se pierden, conocen, y van en búsqueda del templo. Son aceptados, y empiezan con los ejercicios de zen. Que no son más ni menos que barrer, que esto que decimos: pasar un trapo por todo el lugar que les tocó con agua, comer y estar en silencio. Y hacer Zazen. Qué es esa postura para la meditación que es como silla india del cole, pero con un almohadón en el orto, todo eso y madrugando al extremo sin posibilidad de siestita. Los hermanos, putean por estos ejercicios y las normativas estrictas del lugar, les duele todo, y nunca pueden dar con el maestro, o con la luz. Es una película muy  chiquita, pero irradia una luz increíble. Llena de humor y funciona.
La otra película se llama "Un buda" es argentina del director Diego Rafecas, y también es un intento mucho más serio. Como todo argentino que logra rodar una película quiere decir todo en la película (tal vez porque no sabrá cuándo podrá rodar de nuevo otra idea), porque muestra el viaje de un chico en busca de la espiritualidad en vías de transformarse en un maestro y encima le suman el problema con su hermano, sobre quién tiene la verdad de la milanesa. Esas ideas imposible de resumir como el combate entre occidente y oriente. Dado por el enfrentamiento con su hermano que es profesor de filosofía, obvio que Nihilista y canchero, como todo Nietzscheano, y ahí hablan de la dictadura y más temas que van a tornado el cajón de las medias de más no poder entrar. Así que el hermano se va transformando en esta especie de budita, va perdiendo su empleo, dejando o no a su novia, se pelea con su familia, su hermano, y quiere ir a un templo, pero acá en las sierras cordobesas; Donde el maestro parece un malo de Mortal Kombat. La película se pierde en su ambición de contarlo todo, y que todo se intente resolver. Muchos personajes, pero bueno, la cosa es que  el pibe se rapa, limpia, y al revés de lo que venía siendo, un buda de departamento, empieza a amigarse con la vida cotidiana,  a mostrar que de última de eso trata el zen, eso de que lo espiritual está en todo.
Ambos hermanos resuelven sus conflicto, y muestra como el malo del mortal kombat está ligado a ellos y lo ayuda a ser un maestro del rubro. Amba películas son intentos de tratar de contar una historia, y de mostrar esa cosa llamada "ZEN". Y de esa otra bendición olvidada entre tanta publicidad de “friend”: los hermanos.

La alemana:
https://kailashmagazine.com/sabiduria-garantizada/
La argentina:
https://www.youtube.com/watch?v=cjHIG-pxe3U






una sirena, entre dos aguas.

 D esde que era chico, había un latiguillos entre mis mayores. Hablaban de argentina, como tierra prometida, muy al pasar, entre vasos de ce...