Realismo Capitalista ¿Hay Alternativa?_Mark FIsher

(Una lectura acelerada al libro de Mark Fisher Realismo Capitalista ¿No hay Alternativa?)

El punk fue un estilo musical que representó la contracultura en Piratlandia. Si uno dice punk uno ya piensa en un hombre que tira un par de verdades y luego muere, en una forma de vivir intensa que se consume en su propia ráfaga de fuego.

Mark Fisher fue un académico inglés que se refugió en los blogs cuando el mundo de la academia ya no lo motivaba. Desde ahí escribió crítica cultural y política, tratando de encontrar los signos de época en el cine y en los discos contemporáneos. Cioran decía que los suicidas son los únicos que dicen la verdad. El tono furioso y triste de la prosa de Fisher intentó pintar nuestra época cansada en un manojo de libritos, como esas bandas que graban dos discos y luego chau. La editorial Caja Negra editó casi todo lo que escribió. Realismo capitalista es su libro más redondo y lleva siendo un best seller para comentar estos tiempos de postcapitalismo.

En su libro Fisher busca desesperadamente una alternativa al capitalismo.  Pero, como Deleuze, dijo sefiní: “Me tiré por vos” (García dixit). Tal vez estos modelitos de intelectuales, medio orilleros y con bronca, que hoy son un chasqui boom! editorial hagan un lindo prototipo para los palermitanos; pero de verdad no sirven de mucho. Son escritores solitarios que no pueden dar con un otro, ni menos con una comunidad útil para arrancar con algún proceso, como dice el Papa Francisco. Les hablan a treintañeros finales sin mucha esperanza en nada. Fisher, que con el don de verle los hilos a casi todo, termina siendo un llanto de denuncia de cómo el sistema nos caga, sin provocar el deseo de revolución o hacer algo con la bronca, o el inicio de alguna táctica o estrategia para contrarrestar este one world. Porque eso es el Realismo capitalista, el único mundo posible según las coordenadas liberales. O te subís o perecés.

Algunas de sus HIPÓ-tesis:

“Viviendo una época de desamparo, donde proliferan la religión y la superstición, el Capitalismo es el único sistema viable”. Acá hay que entender lo “viable” como que haga mierda todo a cada paso; por eso la pregunta que hay que hacerse es si el capitalismo puede subsistir sin la demolición del mundo. Porque mientras rompe todo cree que va a inventar nuevas tecnologías que le subsanen los caos provocados.

“La cultura ¿cuánto puede vivir sin el aporte de lo nuevo?” Fisher dice que estamos en la era de las reiteraciones. Remake en el cine, en la música, bandas clones que no tratan de buscar nada salvo traer de un punto de la historia al tiempo actual algo que parecía real. Fisher hace crítica musical y dice “Ya nada desafía y modifica”, y habla de las bandas que potenciaron una época, que trataron de poner letra y música a una época. Parece que nos dice “qué bello fue vivir esa época, hoy parece que vivimos en un loop de decadencia”.

“Bajar nuestras expectativas, conformarse con eso, y decir que el precio es bajo”. Fisher en realidad quiere una nueva izquierda, pero no esos culones con iPhone que viven hablando de fotocopias y revoluciones de manuales. Es por eso que los europeos quieren levantar a Marx de la tumba, porque fue un quilombero. Hoy no hay alternativa. Entonces dice que la gente toma como buen negocio querer menos. Conformarse. Mientras lo poco que se tenga no baje demasiado. No parece ser un mal negocio. Acostumbrados a comer la porción de mierda diaria, sería una buena dieta.

“El capital es la cosa que metaboliza todo lo que toca”. Hay una fe de época en la que todos nos hemos vuelto conversos. De eso hemos salido como vendedores o consumidores. Los CEO de nosotros mismos. Estamos, nos dice Fisher, en una “ontología de los negocios” como único modo de vivir que da el sistema.

“El anticapitalismo no propone derrotarlo, sino mitigar sus excesos”. El mismo capitalismo hizo de su verbo la clave y propuso algo que resulta gracioso: “comprar como solución, pero los productos correctos”. ¡Qué Capos! Claro que es una época de libertad, pero solo de consumo. Si ya no somos cazadores y recolectores, somos consumidores y vamos a cazar a la góndola, que es como cazar en el zoo. Si podés comprar sos del porcentaje de la humanidad que tiene privilegios. ¡Disfrutá que se termina! Y para esos que dicen que el planeta está en jaque con el calentamiento global, los transgénicos en la comida, Monsanto y el agotamiento de recursos, deciles que son unos mentirosos. Que los cracks del capitalismo ya inventaron “la mentira verde”, así que sólo hay que comprar los productos correctos.

“Regulación de trabajo y educación, impide el pensamiento”. Fisher era profesor en una escuela secundaria. Trabajaba con pibes desmotivados que usaban la PlayStation y la marihuana como narcóticos. Parte de su mala onda parece que se la agarraba por culpa de esos jóvenes: “La educación: estudiantes resignados, apatía / cinismo / impotencia reflexiva” (a la que llamaba “hedonia depresiva”, una mezcla de goce del instante con depresión por un futuro de incertidumbre). Y nos cuenta que, como todo sistema, al sistema educativo solo le sale hacer más burocracia, pide llenar informes para hacer estadísticas que no sirven para nada. Nunca va a hacer cuestionamientos serios. Como esos médicos de guardia, solo te da Paracetamol.

“Los Jóvenes, quieren todo rápido, quieren que Nietzsche sea una hamburguesa”. Consumir todo rápido. Todo lo que cuesta no vale la pena. Se impone una “cultura ahistórica” que comienza siempre ahí. Jamás asociarlo con un pasado. Y el lugar de los docentes solo es visto como el de facilitadores de entretenimiento. No mucho más. Y lo poco que existe es evitar el cambio y mantener el estado de las cosas presente. Mientras los comunistas liberales como Soros o Bill Gates con su lema “ser astuto” digitan el mundo nuevo.

“No te comprometas con nada”. Fisher toma la película Heat, protagonizada por las bestias de De Niro y Al Pacino, donde se muestra lo que es la mafia nueva comparada con la antigua, la italiana, que tenía más códigos. Es decir, la mafia también se aggiornó. Personas solas, más individualistas, que hacen su trabajo, dividen el botín y adiós. También son más profesionales. Primero estudian bien el caso antes de agarrar el encargue. Neil, el personaje de De Niro, en un momento dice un mantra: “No te aferres a nada que no puedas abandonar en tres minutos”.

“Debe surgir un nuevo sujeto político (colectivo)”. Esta frase parece ser el único esbozo de algo, de deseo, en este libro de Fisher.

 

ROMA, CIUDAD ABIERTA , de Roberto Rossellini_1945



Poniendo al día con los clásicos  o obras maestras que no ví.:"Roma, Ciudad abierta" de Rosselini es una crónica sobre los días de resistencia de un cura,  inspirada en la historia verídica del sacerdote Luigi Morosini, torturado y muerto por los nazis por ayudar a la resistencia.

“no pudieron matar el alma y ataron su cuerpo “

LA TRILOGÍA DE WOODY ALLEN EN SU PASO POR LONDRÉS

Woddy Allen filmó en Londrés una trilogía bastante floja de su gira por Europa Europa. Filmó “Match Point”, “El sueño de Casandra” y “Scoop”. Todas pueden pasar al lado B de Allen.

Match Point, y el sueño de Casandra corre desde la misma premisa, hay que matar si se quiere ascender. Hay que ser un impostor. Siempre hay un crimen. Y sólo uno puede ejecutarlo. 

Después, lo que sigue es si se toma conciencia en lo que se hizo. Si habiendo matado la vida sigue igual. O la muerte lo atormenta hasta el desquicio. Hay almas que lo ven como un peaje y otros como el fin de la carretera. 

En Scoop, es otra cosa, pero vuelve a trabajar Woody con su personaje de siempre. Acá hace de mago, y no quiere resolver ningún crimen. Pero termina aceptando y todo se resuelve con un chiste final. Malo.

Match Point, el personaje de Scarlet termina convirtiéndose en una desvariada, habiendo sido una cobra. Me parece triste destino para su personaje con esa luz inicial, que hechiza con su belleza.

El Sueño de Casandra, dos hermanos comparten un crimen. Como la digestión del mismo. Allen en su multiplicación de film, parte de las mismas ideas, y ve que actor en stock, pagándoles lo mínimo que dice el sindicato pueden aceptar. El resultado son tres películas más.

El sueño de Casandra, es por el nombre del barco que compraron los dos hermanos, para ir a navegar  y pescar. Luego que lo compran, nunca lo usan. El deseo funciona así. Ir tras lo que se desea y luego ir por otra cosa. Pero la trama se arma luego que los visita un tío con mucho dinero. Pero tiene un socio, el cual lo puede denunciar y barrer con todo su negocio. Y les propone a sus sobrinos, lo que deseen si lo ayudan a matar a su socio que pronto vendrá a la ciudad.
Deciden hacerlo. Un hermano no puede seguir con ese secreto. Y el otro decide matarlo. 

Match Point, comienza con la metáfora de la pelota que queda en la red. Donde puede caer y ganas, o donde cae y perdés. El personaje principal es un entrenador de tenis en un club pituco. Y ahí ve la oportunidad de entrenar a los hijos de una familia rica. A partir de ahí, solo quiere subir. Enamora a la hija de de un millonario y comienza su nueva vida. Hasta que se enamora del personaje de  Scarlet Jhohansen. Ella es la novia del hermano de su novia. Y Ahí comienza un nuevo nivel de complicaciones.  
Ella representan el deseo, la ceguera por la belleza, pero el entre comenzar una nueva  vida, se queda con el confort de la vida bacana. Ella se aleja, se separa del novio, pero el sigue su romance. Hasta que queda embarazada y quiere formar una familia.   Entre rehacer su vida, prefiere asesinarla. Cosa que hace. 

Scoop, trata de un asesino serial. Un millonario que mata prostitutas. Tiene el tono de comedia de Allen,  metiendo un periodista que esta por cruzar el rio de la muerte y se escapa para dar una primicia sobre el asesino serial, y se le aparece en el show de magia que el mago esplendidni, y ahi es donde el personaje de Scarlet, comienza su travesía por querer revelar el misterio.  Pero pasa muy por abajo de la línea de flotaciones de las películas de Woody que con trama o chistes, se sostiene. 

GANE FAMA Y FORTUNA CON UN LÁPIZ de Eduardo Ojeda Ortiz

 

Éste libro es para mi un amuleto. Con ese título pensé que me iba a hacer rico, pero no fue así. No sólo el libro que es una joya, pues es una especie de biografía personal de un hombre que quiere ser artista y es artista. Como dijo alguna vez Dalmiro Saenz, el hombre es más lo que desea ser, que lo que es. Este libro es el testimonio de un escritor, una forma de transitar la vida. Una especie de Anti Rayuela, de un grupo de amigos que entre la necesidad y la pobreza franciscana, no tiene otra cosa que hacer más que hacer arte. Porque el alma eructa eso. 

Es una pieza inexplicable, con mucho amor y nostalgia. Donde no falta la relación con los padres, los cuales jamás entenderán a hombres sensibles, pues: “el que nace chicharra tiene que morir cantando”.  Ésto que padecemos, es una especie de condición que tenemos por algún aguijón que nos picó, y ya no se puede volver a ser el mismo. Sino siempre otro.


El libro es la vida de Ojeda, un escritor, que buscando editar, se transformó en un editor. Esto que parece una historia Zen, es su vida. Comenzó editando su libros, y luego construyó una editorial con el barrio que faltaba, como dice un Gil Deleuze. Ahí con una flauta como ese que vive en Hamelin al 1300, arrastró a un grupo de escritores. Y así de formo “Malas Palabras Buks” una editorial con libros de crónicas, novelas, poemas, donde su particularidad está en su rareza, su no género en realidad. Sería una especie de editorial “X MEN”, de hermafroditas literarios, donde Ojeda sería aquí el Profesor Javier, quien regentea a mutantes perdidos. Y les da un bautismo en agua del riachuelo.


Con este libro, perdón por el off side de alma, ya que uno debe hablar muchos de las cosas, poco de las personas y nada de uno, como dice Alberto Buela. La cosa es que me gustaría decir que conocerlo le dio sentido a mi vida, pero en realidad, me pasó algo de eso que pasa en ese cuento de Borges, que se llama “El Otro”, donde la trama trata de un joven Borges que se encuentra con el Borges consagrado. Ojeda como un yo de futuro que trae eso de entender que escribir es la única forma de ser en la tierra. Algunos prefieren meditar, otros correr, y otros comprar compulsivamente para tapar los vacíos legales en su espíritu. 


Yo venía juntando unos ensayitos que los paseaba por todos lados. Los junté y se los envié. Me dijo que eran pocos. Le dije que miraba que había quedado en la olla de blog, y complete un mini librito: “Teoría del Suelo” y el hombre me citó en una bar que Macri se llevó puesto, y me dijo que lo va a editar, con contrato y todo. Ejemplares gratis y un cheque. Un sueño en épocas de siesta. 

Un par de reuniones, y sabía que estaba enfrente de un maestro jedi. Un hombre que lo sabe todo y una más. Qué parece que busco por todos lados y trata libros a libro, y ahora desde youtube dar lo que sabe. Mezcla de koanes budistas y recomendaciones, va citando libros , películas, recuerdos, anécdotas, y todo lo que le puede llegar a dar forma a un alma,  y lo va compartiendo.


Ojeda, buscó una nueva forma durante la Pandemia, y abrió una especie de universidad virtual, donde habla a una cámara de un celular desde estos dos canales de youtube, para todos esos escritores mancos que andamos por ahí buscando amigos, porque los que tenemos son unos salames. 


Canal 1 

Libros para gente sin fortuna


https://www.youtube.com/channel/UC8yCc3FXuZdat33XQct2QUA


Canal 2

 Libros para gente con estudios incompletos 


https://www.youtube.com/channel/UCbvK0vF3I3ntdHVmn-1tmSw


Esto lo cuento, porque acá hay una batalla que se está dando. Porque también hay mucha sabiduría invaluable para tu alma especulativa, que hace cosas sin ganancia materiales, pero sí espirituales. Estas clases que ofrece Ojeda son para escritores que abandonan o nunca pasan por la Universidad, que saben que la  batalla es desigual, pero igual hay que darla. Para no abandonar antes de tiempo. Sino juntar un manojo de palabras, puteadas y arrojarlas cual molotov antes tantos hijos de papis ricos que le ponen librerías, editoriales, canales de tv y kioskitos de cultura.


En este libro. Hay una especie de anti método, que para mi me está diciendo, entre los diálogos de los personajes, la vida y buenas ideas. Una bohemia elegida entre hombres y novias que van pasando. Entre la vida, que va formando familias y los artistas siguen siendo artistas. Una voluntad más fuerte que haber renunciado y transformarse en un taxista, en un nadie. Parece decirnos, que nadie realmente es. Pero lo documentamos. Pero en realidad hacemos esto, para aceptar nuestra porción de nada, y estar en paz con uno y el universo.


“si el escritor está interesado en la técnica, más le vale dedicarse a la cirugía o a colocar ladrillos”

 No hay técnica, hay que escribir, escribir y escribir. “digo yo , siempre tenemos que estar hablando de asuntos no espirituosos” dice uno de sus personajes.  Los años dedicados a hacer arte, a escribir, a tocar el violín, esos años de nada, como Heidegger entendió, son todo. La vida que se lleva con su dieta: 

“luego en el negocio de enfrente, compramos huevos, tomates, leche, mantequilla, arroz, fideos, zanahorias, y pan, esta dieta la conozco - dijo Valdebenito 

-y, fue vital para sobrevivir en los años de perro, ¿no? 

-y sobre todo vitamínica en la época del no-dormir"


Hay una guerra y las condiciones son malísimas.. O al menos me está diciendo a mí, que a este oficio hay que meterle, pese a todo. Siempre. 

Hasta cuando estás laburando en esas horas que se te redondean el alma, para que siga girando sin trabarse en muchas cosas. Hay una deuda. El arte es deber algo a alguien. A niños no nacidos. A camaradas. A esos que se quedaron con uno. Porque sintonizaron el mismo dial de espíritu. Y hay que tener ojo con las Universidades: 


“Después se dedicó a estudiar,  cultura y  se metió en Historia del Arte. Esa fue su perdición, porque cuando se empieza con las teorías, casi siempre se termina mal”


Después otra idea que resalta, es esa gente buena que se cruza en la vida de uno. No solo los pares. Que después de todo son un imán, o un parlante que acopla. Sino que esa gente hermosa que se cruza, que nos entienden, que nos dan trabajo. Al menos para no morir. Que nos deja escribir cositas, viendo para otro lado. Haciendo que disimulemos nuestra condición de X Men, de mutantes, así pasamos desapercibidos ante el radar del sistema, que nos quiere comprando a cuota cualquier verga que no necesitamos: 


“bueno, no voy a ser yo el que te tire la primera piedra. Vení a laburar mañana temprano.” 


Ojeda, quiere tener 100 lectores de fierro. No está mal aspirar a eso. A un club privado. Le quiero decir, que busque otros 99. 

El libro habla de esto y de un montón de cosas, termina con una anécdota sobre haber comido un pejerrey en mal estado. Es de lo más gracioso que leí nunca.  Y nos deja tal vez, el último mensaje, a nosotros que somos ovejitas perdidas: 


“es increible lo lindo que es ser joven...siempre el arte ha sido una lotería. No basta con tener talento, hay que saber sobrevivir y sobre todo tener fuerza para no echarse a morir ante las dificultades. El chico Nicolás lo logró. Para mí, ya lo logró”


Si uno lo logra lo logramos todos. Una especie de Super ética Kantiana. Pero más que nada, volver a pensar eso que una vez dijo el trinche Carlovich, ese príncipe plebeyo del fútbol secreto que una vez dijo: “¿Qué es llegar?”. 


un día perfecto y anti sistémico.

Nada que funcione es pensado. Un piensa cuando algo está roto, cuando funciona mal. 
A veces pienso, mientras paseo a los perros, ¿Qué debe tener un día perfecto? eso depende del usuario, me respondo como eructo no esperado. Pero lo qué sí encuentro como respuesta es que un hombre con rutina, es un ser superior. Se sea runner o filósofo. 
Cada cual decide su vida y su muerte, como dijo Sandro en una entrevista tan varonil a Mirtha  "la chiqui". Aunque con el tiempo, y viendo lo que sufrió, habría que rever eso de que uno dice algo siendo el más poronga y que valga para siempre. Todo depende. MI valiente respondedor.

Pero la cosa es que los hombres que tienen una rutina, son los más poderosos. Es casi como haberse programado. Entonces el tira piedras de adentro, dice que la vida programada  es una vida de mierda. Pero eso lo debe decidir el usuario, macho. Mira si vamos a estar opinando de otros. Hablar de uno todo el tiempo también es de pedante. Y tampoco uno tiene una vida que merece ser contada, pero eso también es un mote heredado. Uno no cuenta su vida porque es genial sino porque no tiene nada que hacer, porque tiene algo roto, porque quiere pensar su vida y sus hábitos. O porque quien quiere registrar algo para no olvidar. Para recordar que se hizo en un tiempo de la vida. 
En esos años donde aún se vivía. Siempre y cuando se tenga la suerte (el otro) de haber despertado.
Se comienza a despertar cuando está nublado. Cuando existe ese olor a muerte. Cuando se nota que ni el viento pasa por un lugar. Ahí hay que hacer cambios. Drexler escribió algo que me encanta: “ Como los pájaros y el alfabeto, si quieres que algo se muera déjalo quieto”.
Debería ser un principio rector con todo. La vida, los amores, la familia, la profesión y el estudio.
No hablamos de una vida diseñada, porque todo cambia. Nada es para siempre, nada dura más que un mes. Los japoneses dicen (siempre me gustó resaltar una frase que desconozco los copyright, con “Los japoneses") que un hábito tarda en armarse al menos 30 días luego de eso, ya es parte del sistema operativo. Para ello también tienen otra palabra "Kaizen": un poco cada día. El tema acá es domar la cabeza, que quiere todo ya, y solo produce una angustia menor, de no vas a poder, no vas a llegar, busca refuerzo, pedi ayuda etc. Al menos, así me funciona mi cabeza alimentada a EGB en escuela privada.

Pensarlo en la cabeza y pasarlo a papel como orden burocrática. Tal vez luego venga lo más difícil: cumplirlo. Se a cual sea tu ambición diminuta, que puede ser en correr un maratón, escribir un libro, o ser el 9 de Talleres de remedios de escalada. Lo último no creo, esos 9 están en instagram, pero sea lo que sea, que cada día te tenga en el camino. A paso tortuga.

Sigo pensando que un cuaderno y un birome son un arma espiritual. Hace bien escribir lo que se piensa, o idea. Más que nada porque como leí a Sarmiento "el mata indios", escribir es pensar. Ese lujo que algunos nos damos.  Así que lo primero de todo, es eso. Los monjes de la cartuja lo llaman el gran silencio. Acá en Lomás le decimos: “cerra el orto” y con eso, ponete a hacer. El deseo es un anzuelo que paga vacaciones al exterior a los psicólogos. 

En ésta época donde se obliga a decir, para dar el presente ante el poder, no emitir una opinión de todas las cosas que suceden es el comienzo de la resistencia. fAHHH ME LEVANTE CON TODO 


El entramado (el apuntalamiento técnico del mundo) _Christian ferrer

Este libro fue escrito en el 2012. Ferrer viene silencioso reflexionando cosas, que hoy 2021 se dan en la editorial caja negra, y traen a extranjeros tratando de imponer una agenda POP. Pero bueno, es para peliar, nada más,  si no no sería el siglo XXI.

Ferrer escribe como habla, pausadamente. Trae algunas ideas, para pensar la época. Hoy casi todo lo que menciona en estos ensayos es agenda, esta formación del humanismo digital que nos está formando. Él, nos dice que hoy los Dioses son “la planificación”, la “Producción “ y presentan al cálculo como el único sistema de pensamiento. Todo lo demás suena a viejo o cosas de jipis bancados por papis. Sistemas políticos de siglos anteriores que no pueden hacer frente a nada, porque qué están en otra. La única esperanza es la tecnología. Si Heidegger dijo sólo un Dios puede salvarnos, hoy es en la tecnología donde reposa nuestra esperanza. Sólo pensar en la técnica será nuestra labor. 

¿Pero qué trajo la tecnología? ¿Además de rapidez? Destrucción de la naturaleza y cambios climáticos.  Y parece que ese costo es parte de los logros. Ferrer nos cuenta, que reposando en la ciencia y la tecnología, se augura un futuro de clonaciones de animales extintos. En vez de trabajar en las causas que los extinguen, se asegura así la vida eterna. 

Al calentamiento global, lo solucionamos con más aire acondicionado ¡quiero re truco!; sólo un detalle, esto genera más calentamiento global. Los hogares, los hacemos cada vez más baratos, donde cuesta refrigerarlos y calentarlos, por ende más calentamiento. 

Hay una frase que me gustó y es: “cada tecnología arrastra, una historia de daños” 

La tecnología convierte todo en otro estado, nada se pierde, todo se transforma. Se lleva a cuestas varios trabajos con sus adelantos. Todo lo que se pone a su paso es dejado de lado. Así que hay esperar paciente a que destroce tu rubro. Y ahí sí lloraras. Pero con una salvedad, cada vez es peor: “Estamos pasando al porvenir problemas más complejos”: sufrimientos al cuerpo, y la destrucción del mundo. Contra lo primero, está la esperanza en la ciencia y las píldoras milagrosas. Si se dice que antes se decía que se sufría menos que ahora, pues tenemos ejércitos de pastillas y psicólogos, para hacerle frente a la depresión. Pero parece que el cuerpo no se ha enterado de esta caballería y sigue sufriendo de lo lindo. Algo está fallando yendo todos de prepo hacia el progreso. 


FORTALECER EL ALMA


La otra idea poderosa que deja, es que antes se atendía a los trabajamos del alma. Ejercicios o meditaciones, o lugares sagrados, donde el hombre podía reposar y cargar pilas reales. Hoy vive conectado, entre desear lo ajeno, que lo convierte en sufrimiento, o la anestesia de las redes sociales como nueva alienación, que lo deja a uno duro como rulo de estatua, como mucho refleja broncas de clase, que tal vez ni las piense reales, pero le cambia los días y supone que eso le da relleno a su vida.  

En la antigüedad se entrenaba el alma contra los males. Hoy se prioriza el cuerpo, tanto en lo estético, como en lo bioético, si se me permite el hipo Focaultiano, pero  hoy, ante cualquier dificultad, ante el primer dolor, se toma algún comprimido o se pide ayudita al doctor, o al google. A toda dificultad un socorro. Hay miedo a experimentar. Miedo a romper, porque sale caro, porque no se, porque si lo hago me rompen las bolas siempre. Es así, la cosa es llorar. Ser parte del llanto colectivo del mal existencial. El ser de época es bastante llorón. Así que dejaselo al especialista de turno. Anda pasando la tarjeta de crédito, plis. 

Ferrer dice: “el cuerpo recibe, pero es el alma quién regula el golpe. Amortigua su impacto” . Para hacerle frente al dolor, existía la disciplina de los guerreros o de los ascetas religiosos, para no desesperar, para tonificar el carácter. Pero hoy todo es huida. Dejo para mañana. 

¿No se puede Dejar un bot programado para que haga lo que odiamos? Así nosotros nos dedicamos a ver series, a gozar, a hablar de lo que nos hace feliz como clase llena de privilegios. El sueño parecería que se está cumpliendo, pero parece que no es tan así. Si los robots hacen nuestro trabajo, a nosotros nos queda matarnos por las sobras de una sobremesa.  Porque parece que no tendrás nada en el futuro.

Si Marx decía que luego de la revolución, vendrían los tiempos para tocar el violín, y leer grandes novelas de Tolstoi, parece que pifió fiero. El trabajador lo cagó. Como dice Omar Viñole, el proletario es el primer tomo del Burgués. No quiere la revolución, quiere aumentar el goce. Por ahora sólo busca conseguirlo, trabajando más. Buscando otros curros. trabajando de cualquier cosa o re-vendiendo cosas en los ratos de ocio, mientras supuestamente mira un partido o mira una serie. No importa que trabaje, nada basta. El consumidor es vendedor también. En eso, nadie viene a salvarnos. La tecnología al final es Terminator. Vienen por vos y tu flia. Ya perdiste el duelo mirando pavadas por el celu. 


Omar Viñole o el Anti Maestro

 OMAR VIÑOLE 

antiescritor y antifilósofo 

De Luciano García 

Por Ediciones del Trinche

Un escritor es escritor cuando escribe. Lo demás, es ir a comer canapés o medialunas de arriba, cuando hace entrevistas para que se vendan más o menos 20 libros y unos cuantos se van de garrón. Un escritor es cuando escribe y logra cerrar una obra. No otra cosa. 

Un escritor tiene que alimentar a su musa sino siempre escribe lo mismo. Ojo el balanceado que le das, porque puede terminar pesando 140 kilos. Pero el alimento del escritor es la clave. Hay que leer. Si todos leemos lo mismo hablamos de lo mismo. Por eso, siempre pensé que los escritores tienen un deber, entre tanto lloriqueo que no lo leen ni los cuñados. Su misión es buscar el escritor que falta. Perdido por los años y las modas y hacerlo su propio maestro. Es un entrenamiento que puede tardar años, o una vida entera. Por lo general son 10 años. Este es el caso de Luciano García que escribe una obra descomunal sobre Omar Viñole, que es el secreto mejor guardado de la literatura argentina. Una especie de terremoto que arrasó las ciudades donde pisaba. Un hombre total que hizo lo que quiso, escribió, boxeó, luchó en peleas de catch, fue médico, realizó performances antes de las performances, fundó una Universidad a cielo abierto, tuvo hijos, militó políticamente, escribió y escribió.

Antes que las bibliotecas o el estado hagan su labor de poner todo en conservas, u olvidarlo todo, o venderlo a los Gringos por monedas, puede ser que aparezca algún hombre heroico como Luciano García. Su fascinación por Viñole comenzó con unos ensayos en su blog Sólo contra todos, intentando contar la fascinación por esta vida y su pluma, que acaso sean lo mismo, pensarlo y sistematizarlo. Con los años escribió este libro gigantesco, en esta época de novelitas o de ensayitos que no llegan a las 100 páginas. 

¿Pero quién es este escritor? Omar Viñole, que es ejemplo de un hombre artístico, que llevaba una vida dedicada a romper la modorra de la vida y el arte. Una especie de Sócrates pero en estas pampas, donde daba clases en su Universidad sin techo ni títulos con una vaca al lado. Viñole escribió libros y folletos, aforismos, ensayos, monólogos internos. Mezcla de pensamientos contra los universales y contra sus contemporáneos. Como en la poética de Aristóteles, la palabra clave es “mimesis”, donde la imitación de las acciones de hombres da el acto poético. Luciano se convierte en Viñole. Se declara su mejor discípulo, y crea un libro compuesto por varios libros, donde uno sale con ganas de leer a Viñole, ver de qué se trata, quién es este hombre entre tantos escritores culones que se adulan entre ellos. 

Omar Viñole escritor y filósofo, o anti todo, que pone una editorial en el mismo lugar donde tenía su veterinaria, que escribe en una frase lo que puede ser la demolición del kiosko de occidente: “Lo que está en los libros no es necesario enseñarlo. Con recomendar al autor y la librería donde se vende, se soluciona la severa labor de los académicos”.

Escribe una obra filosófica, nos cuenta García, llamada Mi disconformismo filosófico, donde ajusta cuentas con esos hombres llamados filósofos y sus peleas en diferido: “yo no repito a nadie, hablo de mí sistema”.

Este libro es un llamado ante la comodidad de la vida atada que llevamos, que como el canto de Sirena que le chistaban a Ulises, la voz de Viñole parece llamarnos para que conozcamos su potencia.


los vhs como el libro de los cambios.

Hay una edad donde hagamos lo que hagamos, tenemos más pasado que futuro. Tengo 37 y parezco ese personajes de Woody Allen de “Medianoche en Paris” que ve al pasado con un aura de origen. Como que ahí estaba el secreto y no lo vimos. Pero el entrenamiento de la nostalgia es una mierda. Uno queda mirando por ventanas para siempre. Otra cosa que se puede hacer es lo que hice yo el domingo que pasó, que pase los vhs familiares a formato digital. Para salvarlos de su muerte prematura en las cintas. ¿Por qué? no se muy bien. Así que aprendí a usar y ver que es una capturadora, que es la que toma imagen de la videocasetera y lo pasa al formato digital. Tenes que volver a ver todos los videos en tiempo real para que veas lo que está grabando. Eran 7 cassettes chicos, que se tienen que meter en otro cassette que lleva una pila.

Viajes a la playa, nacimiento de mi primera hermana, cumpleaños donde venía toda la familia, monerías de hermanos, y bautismos. 

Mientras miraba pensaba como el tiempo destruye todo. Todo pasa volando. Las familias se disolvieron, mis abuelos ya no están y los tíos separados. Mientras miraba los videos solo pensaba cómo se va todo a la mierda y porque en todas las filmaciones, todos preguntaban “¿están filmando?”. Era como un mantra. “sí, sí estoy filmando” decían los camarógrafos. Hoy que la vida pasa por internet, me gustaba pensar que las familias seguían completas y amigas aunque sea en esos cassettes puestos en un caja de zapatillas. 

Ahora ya pertenecen a lo digital y tal vez al dueño de la futura memoria colectiva: YouTube. El gran archivo norteamericanos del mundo. El reproductor vhs tenía los cabezales sucios, así que tuve que aprender a limpiarlos. Máquinas viejas que aún siguen funcionando. Qué belleza era la técnica de aquellos años. Artefactos que duraban más que la vida de sus dueños. Un respeto técnico al humano y su intimidad. 

1 - https://youtu.be/-HtFZbaNwQk

2- https://youtu.be/kIZ2lkQS428

3- https://youtu.be/oTGkFDnVZ7g

4- https://youtu.be/sVeLo41XU7g

5- https://youtu.be/Kakb8_oSbYk

6-  https://youtu.be/MtiIdyoE26c

7 - https://youtu.be/Pi0z3pfeuJA

8 - https://youtu.be/JoMlYCRZji4

9- https://youtu.be/8DPcrqChmXQ


Sancho

Hoy vamos hablar de Sancho Panza. Del Bochini en la gran historia de la literatura española y Universal. Porque el Quijote, ese caballero de la triste figura, con su caballo al que llamó “Rosinante” (caballo blanco aristócrata), sus molinitos y su lecturas de libros, se llevó casi todo el prestigio. Pero tenemos que recordar al Asno de Sancho: Rucio.

El Quijote, si bien se trata de muchas cosas, como hacer justicia, propagar el bien, ayudar al prójimo,  el eje central es querer salvar el mundo para su Dulcinea. Su princesa plebeya. Porque saben, para los que no la leyeron ni harán, que Dulcinea limpiaba en la casa de al lado. No era princesa ni mucho menos. Era, claro, como bien me lo marco Julián, era para los ojos del Quijote…  que la vio 4 veces en 12  años. Y quedo re manija. Y quiso hacer proezas de amor, para ella y por ella.

 ¿Pero quién le hizo el aguante en estas aventuras? Sancho. La primera tesis es: Sin Sanchos no habría Quijotes. Todo Quijote se volvería loco mucho antes. O cagaba abandonando. 
Aparte, el que más arriesgo fue Sancho, que dejo a su familia: mujer e hijos incluidos. El Quijote era un tío rico cualquiera, que solo quería tener aventuras de estar embolado. Digamos que al Quijote le agarró el famoso: ¡Viejazo! Y se volvió un pendeviejo, y salió a tomarle el gusto al mundo.

NATURALEZA DEL ESCUDERO SANCHO PANZA

Cervantes se ocupó poco de describir a Sancho físicamente, se limitó a decirnos: la barriga grande, el talle corto y las zancas largas. Sencillo y bonachón. Mezcla de ingenuidad, tontería y agudeza. Se podría decir que Sancho es un hombre "Realista". Mientras Don Quijote es un "Idealista".
El Quijote lo seduce a Sancho, con la promesa de una península. Esa es la cuota que le pide para que lo acompañe en esta empresa. Sancho se convierte en su escudero y lo acompaña hasta el final. Sancho va con su un burrito que llamaba “El rucio, que nunca nadie lo recuerda. Tiene la sabiduría del refrán: “Donde una puerta se cierra otra se abre”, que el Quijote combate. Él es más como Bielsa. Se va por las nueves, y para decir esto de la puerta, te escribe un discurso moral de 20 páginas, y termina hablando del precio de las aberturas, puertas y ventas inmobiliarias de todo en España. 
En síntesis, las funciones de este personaje son: Delimitar el mundo de don Quijote, para que no vuele por la nubes, como un paparulo. Y tal vez lo mejor que uno puede dar al prójimo, ayudar a descubrir la personalidad de su amo(igo) y tal vez lo mejor,  aporta lo cómico a la obra, la jodita.
Sancho, en la segunda parte del Quijote, se va enriqueciendo humanamente, hasta que su personalidad se va moldando y obtiene un estatus de caballero. A esto debe atribuirse la tesis de “Quijotización de Sancho”, tan notada por los críticos culones. Y de acá vienen la segunda Tesis: “Son los amigos los que lo cambian a uno”. Para bien y para mal.

La amistad de Sancho esa que anuncia el Caos, pero se queda a vivirlo al lado tuyo. Sancho le avisa cuando pifia. Ve el peligro, lo enuncia e igual está a su lado.
Es por eso que  “el Quijote de la Mancha” trata de la Amistad. La amistad entre dos hombres que se van mimetizando. De cómo uno se va convirtiendo en y por los amigos. Los amigos son los que nos hacen mejores. Es esa fuerza secreta que nos sostiene.
Porque un amigo puede estar en una racha de dormir en la lona, pero hay que entender que lo primero que quiere hacer es contar lo suyo. Después ver como arma desde cero. Tomando alguna idea que se le de, porque el amigo de verdad, da su punto de vista, no da consejos. Porque comparten sillas playera en el desierto.
Los amigos enciclopédicos, son los que la ven clara desde el Facebook o twitter. Esas dos ágoras pelotudas de “LIKE” gratuitos.
Los amigos son los que nos enseñan a hablar. Son las antenas que agarran la última señal del codificado, para que no nos perdamos del todo. Porque los padres lo marcan a uno a fuego. Y es muy raro no quedar listo después de esa primera horneada. Por eso, luego es cuando vienen los amigos, al rescate.
Es por eso que repetimos la tesis que maneja el Quijote; el Quijote de Sanchoetiza y el Sancho se Quijotanea. Se van convirtiendo, porque uno se convierto en lo amado. "Yo quería ser como vos" como canta Fernando Cabrera. 

¿EXISTE EL CINE ARGENTINO?

Hablar de cine argentino es hablar de un preconcepto. El cine argentino para el lector de periódicos y burgués de turno, lleno de prejuicios, es como hablar de Ciencia Argentina o de Filosofía Argentina. O sea, para ellos es como hablar de Dragones, no existen. El problema es contestarle a esta gente, que tienen los pies en Burzaco pero la cabeza en Nueva York. Pero bueno, para nosotros sí existe. El hombre del conurbano cree en casi todo, somos como dice Kierkegaard, un vecino Danés de Lanús: “La caridad lo cree todo”. La cosa es que El cine argentino es uno de los cines más importantes de Latinoamérica. El cine argento, tiene cosas hermosas, variadas, como así bodrios infumables. Hay directores que van haciendo su obra de poco, buscando variaciones como Trapero o Caetano, como nombrar a dos de lo llamado “nuevo cine argentino”.

El cine argentino comenzó rudimentariamente, hasta llegar a tener hoy una gran industria. Recordamos alguna películas de las hoy llamada Cine Clásico: “La guerra gaucha” de Lucas Demare  o “las aguas bajan turbias” de Hugo del Carril. Ni hablar de Leonardo Favio, del cual ya hemos hablado. Nosotros al abrir nuestro Video Club nos propusimos hablar de una película argentina y de otra del cine externo, sea yanqui, ruso, yugoslavo y mñas etc. Porque creemos, que para entendernos un poco, hay que ver a los realizadores locales, como así también leer autores argentinos. Así, además de contestar a esta pregunta, le encomendamos a que usen nuestra técnica: “ver una película argentina por semana”.
Hoy vamos hablar de dos películas de las que se dicen chiquitas. Una historia lineal, sin muchas variaciones, lentas, pero de inconfundibles bellezas.

“EN EL FONDO DEL MAR” de Damián Scifron

Ezequiel esta obsesionada con su novia. No puede hacer nada. Piensa en ella todo el tiempo. Se conocieron en la facultad de arquitectura. Ana, su novia tiene un affair con su psicólogo. Ezequiel se da cuenta, por una escena hermosa la cual ve una mano buscando sus zapatos debajo de la cama. Y a partir de ahí, Ezequiel quiere confrontar con el amante y ver como darle venganza. La película tiene un tono de comedia personificado por el genial actor Uruguayo Daniel Hendler. Mezcla de tontín y ternura. 

“PATERSON” de Jim Jarmush.

Esta película me la recomendó Ivan Ponte. Eso está bueno. Recordar una película por quien se la recomendó a uno. Yo tomo las recomendaciones como una orden muchas veces. Cuando no me dice anda a mirar algún bodrito cursi. Después me entere que era de este director. Jarmush es un director independiente norteamericano que tiene una obra descomunal. Creo que arrancó independiente, pero siguó con su busqueda sin ceder a la industria. Así que el aura siguió creciendo. Paterson, es la vida de un joven poeta. Es la semana de una poeta, que va desde el lunes hasta el domingo, viendo como se inspira, perdido en la rutina, y va recolectando palabras para armar versos. El es conductor de un autobús de línea, saca a pasar al perro de su novia, y tiene charlas con ella durante todo el día. Por la noche saca a pasear a su perro, y se mete en un bar a tomar una cerveza, para ventilar el alma de las cosas diurnas. Es una película austera y mínima. Cuando la termine de ver, me dije: “Es una buena vida la de Paterson”.

kodama la nutricionista

                                                             Por @Oblomov

1/ Pablo Katchadjian, es un escritor argentino, que planteó lo que Dj Dero en "Sábado Bus", enfrentando a Pappo, sobre crear con lo ya creado. Escribió (¿escribió?), o mejor dicho yo me entero de su existencia por libros como “El Martín fierro, ordenado alfabéticamente” o “el Aleph engordado”.  Es decir, libros remixados de otros. Ahora resulta que Kodama, la guardiana de las obras de Borges, le hace un juicio por choreo (plagio) o injurias, y puede ir preso. Deberá pagar una indemnización abultada a ella -la nutricionista- por 80 mil pesos, por no pedir permiso para manipular dicha obra. 

Permisos para comer

Hay varias cosas que se me ocurren. 1) leerlos, conseguir el libro de pablo,  pero bueno me da paja y cuesta dinero. Ponele que lo consiga, y lo lea a la par del Aleph. Encontrar los guiños, y para qué sirve no sé. Un buen goce, de eso se trata hablar de libros.  Tienen que ver con compartir una felicidad, un hipo estético entre tanto Jorge Rial suelto. 
2) Podemos pensar la movida, como un golpe publicitario Ojo, esto le digo acá desde el conurbano. Que siempre vemos a ver qué pasa en la capital. Mal pensando, que siempre en el centro se dan las “renovaciones” de las estéticas. Eso, ante el intento de hacer algo acá desde Burzaco, sin mucho talento, pero sí con muchas ganas. Salvo excepciones.  Eh ahí nuestra incomodidad conurbanénse. 
Pero, volvemos.... ¿esta mal hacer publicidad? ¿Fabricarse uno, sus propios “Boom Latinoamericanos”? Hay que entrar, como recomendaba Nietzsche, con un duelo al ágora. Ésto a mi me parece genial, sí es que fue un efecto de auto-publicidad.

2 / Pappo, le diría, apoyando a Kodama: “Buscate un empleo honesto”. Pero Pablo Katchadjian, tienen varios libros además de estos mixed. No sé si buenos, o malos. 
Pero creo que sentarse a escribir, como decía Dalmiro Sáenz, ya es dar algo bueno, aunque sean malísimos, esta diciendo algo, nace de un esfuerzo. 
Los que imponen guías de como hacer, manuales, academias, y canones, lo primero que hacen es aclarar quien manda. Kodama acá representa a la enemiga. Contar anécdotas, y haberle tirado el fideo a Borges, no la legitiman para decir qué es o que no es arte. O sí lo que propone Pablo es afano, aparte ¿qué escribió Kodama? Dale anímate. Ja. 
La que se debería buscar un empleo honesto, tiene que ser Kodama, que sólo es heredera. Va a todos lados a contar los últimos días de Borges, que como Quincey, chamuyó de Kant. 

3/ Éste sería el siglo de la intervención: Pablo Katchadjian, Bansky y los demás raperos con aerosoles, Oscar Brahim “el tachero intervencionista” etc. etc.  En el siglo XX, Marcel Duchamp, abrió la puerta a la Barbarie, y los puristas del arte, saltaron a decir qué es y qué no. Recordemos a Eco con su dicotómica oferta: Apocalípticos  e integrados, que dio de comer a todos los académicos, que año a año con este textito estirado, cubrieron horas cátedra;  ya que la propuestas no daba ni para un post de blog.  
La cosa es, Muchachos, que el debate es uno: todos queremos morder. La democracia hizo eso. La barbarie quiere entrar a hacer arte, a la academia, a la discusión, porque intuye que algo hay ahí. Un chifle de moño, o lo que fuera. La invasión es inevitable. Podrán hacer juicios, leyes de extensión de copyright, desdeñarnos, decir que lo que hacemos es mierda:"Pero por supuesto, viejo" ... pero queremos sangre. Venimos por la nuestra. 
Así que, ya saben,   hijos vagonetas que viven y se gastan la guita del trabajo que el padre dejó; o viudas, que  gastan todo en falopa, y viven todo de arriba, y demás cuestiones. Que suponen que sus decisiones, son abaladas por sus muertos padres. Pero basta de ser la Policía de la literatura. Éste siglo es el de la copia, llamado por Deleuze, y tendido por Platón. Es el siglo de la Salada. De la copia, del remix, de abrir nuevos lugares donde antes había respeto y aplauso ante la soberanía del que hace.  Hoy todos hacemos. Todos queremos. Y todo lo que impida la libertad de acto, es nuestro enemigo. Pablo, acá, representa un acto de rebeldía, es días que no hay sólo ni uno.  Por eso, nada más, hay que salir a bancarlo. Pablo "bigotes caparros", es uno de los nuestros. Aunque no lo conozco, ni lo he leído. Mañana comienzo. 
Salú


ARLT y LA UNIVERSIDAD DE LA CALLE

       ¡Qué me perdone la académica! Pido permiso para decir, es más, voy a arriesgar una tesis, es decir, un hipo de idea: "¡qué exi...