Del Get Back al Get Bye

 The Beatles, de get back al get bye

(Acerca del documental de Peter Jackson sobre Los Beatles en canal Disney)

Donde hay una buena idea Disney va por ella para adueñarse y comenzar a cortar ticket. Sí, Disney, el dueño de todas las infancias a fuerza del bombardeo de películas y la venta de su tierra prometida, que luego fue a colonizar las adolescencias con las películas de superhéroes, la compra de Los Simpson, y ahora va por los mayores.

Y así es como fueron por Los Beatles. Buscaron a uno de los directores más caros y les tiraron una caja llena de VHS. Le dijeron “toma, armate algo”, y así nació el documental de Los Beatles de 9 horas, hecho con 200 horas de filmaciones donde intentan mostrar el proceso creativo de la última etapa del grupo. Se los ve a John, Paul, Ringo y George en la rutina de los compromisos, las pocas ganas de seguir siendo un Beatle, la sagrada hora del té, los momentos de lucidez de cada uno, y Yoko Ono como una carmelita descalza. Después sabremos que, como es una de las productoras, hay que borrarle el mote de destructora del grupo. Así que solo aparece en forma zen a un costado de los videos.

El documental parece un reality show que muestra el estudio donde grababan, que hoy sería visto como pobreza Wabi-sabi (esa pobreza de la imperfección que dicen los japoneses), aunque para la época seguro sería lo mejor de lo mejor. Hoy cualquier banda con papis platudos puede grabar con lo mejor de la tecnología, pero no sacan un tema bueno ni con ganas. Las imágenes traen a Los Beatles componiendo con sus guitarritas o un pianito que parece de juguete, todo muy minimalista. Las charlitas, las ropas que llevan, las comiditas y Yoko Ono, a la cual, como les comenté, le sacan el mote de china maldita para dejar sola a Kodama como la bruja oriental. Raro para su ego; pero bueno aparece ahí al costado del documental. Capaz era así, pero “la voz del pasillo”, que es la que llega a todos lados, la crucificó.

A Harrison lo muestran como el joven engreído que da el primer portazo a la banda. George representa esa lucha de estar entre dos soles, de intentar componer en el silencio y lo oscuro, haciendo lo imposible por meter alguna canción. Ringo y Paul parecen dos oficinistas que van al trabajo. Uno parece el mejor laburante; el otro cumple, ficha y toma café. Después Lennon va a los ensayos como esos tíos que vuelven de una vida en otro continente. Barbudo, con su nueva mujer oriental, como con la lucidez que dan los años y la experiencia.

El documental es buenísimo, tiene una calidad de imagen increíble. Apelan a la nostalgia con el don de ver a esos dioses del Olimpo moverse por horas, dando testimonio de sus existencias, como ese único video que apareció del Trinche Carlovich que nos hace gritar “¡existió, existió!”.

La trama muestra el preludio de cuando subieron a tocar a la azotea, lo que hubiera sido el mejor adiós de una banda si no fuera por una vieja rompebolas. ¡Que locura todo! Que estén tocando Los Beatles, encima su último recital, y siempre aparece un viejo de mierda que se cree el dueño de las cosas. El documental no trata tanto de cómo se hace una obra, sino de la discusión política de la música. Qué agregarle y qué sacarle a la obra y cómo aceptan los egos tales mimos o arañazos. Aunque pensándolo bien, el documental trata sobre la liberación de Los Beatles. Harrison, que grita primero para partir y arrancar su carrera solista. El dulce Ringo, que tiene compromisos como actor y otros curros y que como nadie muestra que debe ser un plomo estar cerca de gente tan egocéntrica y brillante. Este Ringo es el único que siempre entendió todo.

Paul parece ser el único serio y profesional, que parece que ya desde ahí va a ser el último Beatle. El Beatle final, como decía Leopoldo Marechal.

 

 

 

Andar en Bici por Lomás


 Andar en bici debe estar entra las cosas más lindas de la bici. Esa especie de meditación pedaleada si uno no esta apurado y puede ir pelotudeando por todos lados. En lomás pusieron bicisendas, cosa que me parece brillante. En vez de agradecer que se acercan al ideal de los paises bajos, como ispa de vanguardía, salieron a matar al y la intendente por esta obra. "Que salío tanta plata pero hay chorros", "que no hay lugar para estacionar" etc etc. 

Yo las banco por uso la bicleta. 

volver pero a caminar

Ya no me animo a salir a correr. Tengo que cuidar mis rodillas. Están faltando. Tengo la orden del médico, veremos cómo sale todo. Por lo pronto salgo a caminar. 1 hora por día sería lo ideal. O antes de trabajar o después. Hoy me fui y vine caminando. Son como 5.k de ida y volví. Ahora las piernas son dos árboles caídos. 
Pero bueno. La caminata es buena pa pensar o ir escuchando música. Yo me.bajo canciones , entrevistas y llamadas del Doctor Tangalanga. Y voy escuchando mientras miro la cosa en si. 

Los martes estoy saliendo a caminar con dos amigos de la escuela. Lo propuse y vamos al parque. Ya van dos martes.un éxito
 

En medio del trap

 

por Ezequiel González

“El tiempo pasa, nos vamos poniendo Tecnos”

 (Prodan, Cover Milanés) 

1/ Postergando el juicio de que el Trap es una basura

Los debates como las ideas no se matan, mueren solas. Mueren por desinterés y se archivan hasta que algún curioso las vuelve a activar. Hoy el debate que vuelve a la escena musical es el que tuvo lugar en el programa de televisión Sábado Bus entre Pappo y DJ Dero, donde se discutía si lo que hacía Dj Dero era hacer música o pasar música. ¿Qué triunfó al final? ¿La música tocada por seres humanos o aquellos que aprietan botones?

Para saber en qué anda la música hoy hay que ir a buscarla, como propuso Mark Fisher -el intelectual de moda en Palermo Soho-, que se preguntaba cuánto puede vivir una cultura sin la renovación de ideas que trae la juventud. 

La juventud hoy trae una música en la que se mezclan los géneros y pareciera que expresa la sensibilidad de los robots. Entre el autotune, pistas lanzadas por una computadora,  improvisaciones y samplers. Lo que llaman “trap” es una denominación que viene de Norteamérica -los bautizadores de las cosas-, palabra que significa “trampa”. Una especie de rap más sucio en sus líricas, ayudada por el autotune, como para definir rápido el concepto. Lo bueno del trap es que todos pueden hacerlo. Parece que tiene el espíritu de ese espectacular disco de los Auténticos Decadentes, Cualquiera Puede Cantar. Hoy, con la tecnología como gran prótesis celeste, todos puedan cantar y sonar igual.

Como todas las cosas, el trap tiene sus detractores. Más si tiene éxito. Y el éxito hoy los mismos pibes lo miden con “viewers” (tener escuchas o vistas en las plataformas) y hacer tagui. 

En el estrado de la verdad, es decir twitter, están los que los aceptan. Y están los que dicen que el trap es una basura pasajera. Que ya, con pandemia mediante, lleva cinco años en Argentina y unos diez en España. Hoy el rótulo trap se va desdibujando y pasó a llamarse: “música urbana”... ¿Una mutación? (parece que le tienen fobia a encasillarse en un rubro). Este nuevo concepto es ahora: más mezcla.  Reggaeton, bachatas, cumbias, rave, música disco, punk robótico, rock y todo lo que se le quiera agregar a esta salsa. Como explicaba Cioran en su silogismo: “Una moda filosófica se impone como una moda gastronómica: se refuta igual una idea que una salsa”.

Es más: hoy uno llamado Lit Killah hizo un sampler con el hit del Chaqueño Palavecino “La ley y la trampa” al que apodó “La trampa es Ley”.

2/ ¿Qué es entonces el trap?¿Música Cyborgs? 

La breve y veloz historia de esta musiquita que por lo menos hoy suena acá en Argentina es la historia de un manojo de pibitos que hacían riñas de gallos en las plazas de Capital, replicadas en algunos territorios del conurbano y el interior. ¿Qué era eso? Se juntaban a rapear con una base -la hacía un beat bot, que por lo general es un gordito que la hace ruiditos con la voz- y se peleaban con palabras. El que combinaba mejor llegaba a la final y había un campeón. Era un piberío tremendo, con un espíritu amateur descomunal. La competencia les dio algo. El “Quinto escalón” fue como el gran semillero, fue como The Cavern Club, pero a cielo abierto, sentados en la escalinata. Hoy se pueden ver esas batallas en YouTube y están los traperos de hoy, más chiquitos y sin tatuajes. De esa movida quedaron las batallas, pero ya no en las plazas, sino como recitales: “peleas de gallos Red Bulls”, ahora sí con sponsor y entrada paga. Si hay un éxito y no se cobra ticket, ¿es un éxito? se pregunta el capitalismo. Ahí quedaron varios, otros se fueron a hacer música. Se armaron estudios en casas alquiladas y se pusieron a hacer canciones. Comenzaron y el sistema los recibió. Algunas disqueras salieron a apadrinarlos, cómo se iban a perder estos nuevos diamantes en bruto que escucha la gente en YouTube. 

Pero muchos artistas dijeron que no, aún con la cara llena de granos, los pibitos mostraban un hipo de ética, un “no me vendo”, como una acción anticapitalista o antisistema -aunque hilando fino, nada sucede fuera del sistema pero, bueno, usaron dos tanques para promocionarse,  YouTube y Spotify, diciendo no a las discográficas. Dos empresas Unicornio que les empezaron a armar las mansiones con sus canciones, ahora que no necesitaban llevar demos y miles de horas chupando p*** a Mario Pergolini. El impacto era inmediato. Mataron a los intermediarios, las sanguijuelas del arte. 

Lo que a las bandas en los 90 y principios del 2000 les costaba entre diez y quince años, hoy se acortó a tres meses. Los panes han sido multiplicados convirtiendo en celíacos a casi todos. Ya hay una saturación. Ya  hacen conciertos sin tener todavía 10 canciones. Decí que llegó la Pandemia y se tuvieron que guardar un año, cosa que usaron para hacer canciones o discos “subiendo el level”, como ellos dicen. Este boom hispano-urbano fue total. Podemos mencionar el caso de L-Gante, que arrancó estampando y vendiendo barbijos al comenzar la pandemia y al terminar el encierro salió de la caverna como una superestrella. “Se pegó”, como dicen los pibes.

No llego aún a hablar de sus músicas, sino como un sociólogo de bar, pensar lo que esa generación está viviendo de manera muy veloz. 

3/ 

Hoy el trap lleva eso, suena a la época en que vivimos. Velocidad y cinismo. Y tiene el eco del espíritu indie y no punk, como explica Ernesto Castro es su libro El trap: Filosofía millennial para la crisis en España. Sus letras muestran fiestas de revientes, drogas y una devoción por las marcas. Educados por los mass media, usando mucho la comparación, ya que si les sacamos el “como” la estructura de muchas canciones se hacen líquido. Salvo WOS, del que habría que hacer un capítulo aparte, los traperos están a gusto con su realidad. Escriben sobre el amor, el desamor, las drogas, las salidas y se tiran beef con otros artistas, se acusan de copiarse, de no ser originales, de no ser reales porque no hablan de sus vidas, de que no saben lo que es ser gangstas o andar con fierros. Chicos jugando al rap que siguen hablando de sus cosas y canciones en vivos de instagram. Están transmitiendo sus vidas, su horas de ocios, hay miles de pibes viendo eso en vivo. 

Antes uno compraba un cassette y desde un walkman habitaba el mundo como un polizonte; hoy cada play repercute en el artista financieramente. Miles de dispositivos enchufados a la matrix en la edad del dato y el cálculo. Y otros miles haciendo reacciones a estas canciones. Parece que los que escuchan su música van a buscar que otros las autoricen y digan que la canción es buena o mala, hay un mercadito en esto de las “reacciones”. 

Si el rock quedó para los nostálgicos, como planteaba otro teórico pop-choclero, Simon Reynold en su libro Retromania, en el que decía que hoy existe una adicción al pasado, el trap habla de hoy y el futuro. Es ficción y simulacro. Pibes que se hacen los pandilleros pero en realidad juegan a la playstation y graban en sus piezas acondicionadas cuando tienen una idea. Pero, ¿cuánto puede durar el trap? 

4/ 

Habría que hacer un decálogo de todos los músicos, artistas y traperos. Pero mientras uno se detiene, nace otro rizoma y sólo basta darle play para conocerlo. Esa es toda la búsqueda. El impacto dura lo que la canción y ya se espera la próxima. Pero esa música hoy está ahí, sonando en los autos, en los negocios, en las radios y en los celulares. 

Volvamos ahora a esas carreras en las que, a fuerza de talentos en bruto y con la tecnología que supieron conseguir, desde las netbooks del gobierno de Cristina hasta las Apple de padres con contactos, van apareciendo discos. Discos que pueden llegar a representar una época. O al menos suenan como tal. Algunos la llaman la música de la decadencia, porque suena todos iguales y no dicen mucho. Hay que ver qué siguen haciendo. 

Los clones como la Oveja Dolly mueren jóvenes

Los 90-2000 también fueron la fiesta de bandas clones, entre Charly y Spinetta. Como esa ciudad de Star Wars, Tatooine, que tenía dos soles. Hoy no se puede limpiar todo ni decir que todos son iguales. La permanencia sigue siendo lo más difícil.   

Hoy estos pibes clones apenas están comenzando. La música que hoy hacen, que a mucha gente le puede no gustar, puede ser una etapa de sus carreras, como las tuvieron los pintores y los escritores. Hoy se copian desde el banco del fondo en la escuela. Pero de vez en cuando sale algún disco. Hoy se puede escuchar Post Mortem de Dillom, un rapero menor que ya desde el nombre del disco entiende que el género está muerto y hay que buscar estilos nuevos. Parece ser el que mejor escribe, con mucho humor, riéndose de varios de la escena y haciendo una gran puesta en sus videos:

  

En el Lolapallooza 2022, tocó el disco y fue uno de los que mejor sonó esa noche. 

Esto es un recorte atroz de un montón de años, no es revisionismo. Pero en un país que tiene una gran cultura musical, los pibes que hoy hacen, crean y gestionan sus movidas, no vienen de afuera productores a fabricar Mambrúes y Bandanas. No hay que caerles con todos los fiscales. Yo les tengo les fe a muchos. Las bandas que escuchaba de pibe ya suenan en Radio Aspen. 

Pienso en dos carreras adelantadas, como son las de C-Tangana y Rosalía, dos españoles que comenzaron en la escena under y hoy son artistas conceptuales. Fueron a la tradición española y la actualizaron a la web 3.0. Hoy graban con Calamaro, Drexler, Pharrel y The Weekend. En mi humilde gusto, crearon dos grandes discos. 

C-Tanga tocó para el Tiny Desk, un ciclo de conciertos en el que los invitados muestran su obra en 15 minutos. Ahí llevó su disco El Madrileño:

Rosalía sacó su segundo disco. Para sus seguidores era muy esperado, porque el primero había sido muy bueno. El disco llamado Motomami se lanzó desde TikTok para que pueda ser visto en celulares: 


salió en blog "la otra": http://tallerlaotra.blogspot.com/2022/03/en-medio-del-trap.html

Realismo Capitalista ¿Hay Alternativa?_Mark FIsher

(Una lectura acelerada al libro de Mark Fisher Realismo Capitalista ¿No hay Alternativa?)

El punk fue un estilo musical que representó la contracultura en Piratlandia. Si uno dice punk uno ya piensa en un hombre que tira un par de verdades y luego muere, en una forma de vivir intensa que se consume en su propia ráfaga de fuego.

Mark Fisher fue un académico inglés que se refugió en los blogs cuando el mundo de la academia ya no lo motivaba. Desde ahí escribió crítica cultural y política, tratando de encontrar los signos de época en el cine y en los discos contemporáneos. Cioran decía que los suicidas son los únicos que dicen la verdad. El tono furioso y triste de la prosa de Fisher intentó pintar nuestra época cansada en un manojo de libritos, como esas bandas que graban dos discos y luego chau. La editorial Caja Negra editó casi todo lo que escribió. Realismo capitalista es su libro más redondo y lleva siendo un best seller para comentar estos tiempos de postcapitalismo.

En su libro Fisher busca desesperadamente una alternativa al capitalismo.  Pero, como Deleuze, dijo sefiní: “Me tiré por vos” (García dixit). Tal vez estos modelitos de intelectuales, medio orilleros y con bronca, que hoy son un chasqui boom! editorial hagan un lindo prototipo para los palermitanos; pero de verdad no sirven de mucho. Son escritores solitarios que no pueden dar con un otro, ni menos con una comunidad útil para arrancar con algún proceso, como dice el Papa Francisco. Les hablan a treintañeros finales sin mucha esperanza en nada. Fisher, que con el don de verle los hilos a casi todo, termina siendo un llanto de denuncia de cómo el sistema nos caga, sin provocar el deseo de revolución o hacer algo con la bronca, o el inicio de alguna táctica o estrategia para contrarrestar este one world. Porque eso es el Realismo capitalista, el único mundo posible según las coordenadas liberales. O te subís o perecés.

Algunas de sus HIPÓ-tesis:

“Viviendo una época de desamparo, donde proliferan la religión y la superstición, el Capitalismo es el único sistema viable”. Acá hay que entender lo “viable” como que haga mierda todo a cada paso; por eso la pregunta que hay que hacerse es si el capitalismo puede subsistir sin la demolición del mundo. Porque mientras rompe todo cree que va a inventar nuevas tecnologías que le subsanen los caos provocados.

“La cultura ¿cuánto puede vivir sin el aporte de lo nuevo?” Fisher dice que estamos en la era de las reiteraciones. Remake en el cine, en la música, bandas clones que no tratan de buscar nada salvo traer de un punto de la historia al tiempo actual algo que parecía real. Fisher hace crítica musical y dice “Ya nada desafía y modifica”, y habla de las bandas que potenciaron una época, que trataron de poner letra y música a una época. Parece que nos dice “qué bello fue vivir esa época, hoy parece que vivimos en un loop de decadencia”.

“Bajar nuestras expectativas, conformarse con eso, y decir que el precio es bajo”. Fisher en realidad quiere una nueva izquierda, pero no esos culones con iPhone que viven hablando de fotocopias y revoluciones de manuales. Es por eso que los europeos quieren levantar a Marx de la tumba, porque fue un quilombero. Hoy no hay alternativa. Entonces dice que la gente toma como buen negocio querer menos. Conformarse. Mientras lo poco que se tenga no baje demasiado. No parece ser un mal negocio. Acostumbrados a comer la porción de mierda diaria, sería una buena dieta.

“El capital es la cosa que metaboliza todo lo que toca”. Hay una fe de época en la que todos nos hemos vuelto conversos. De eso hemos salido como vendedores o consumidores. Los CEO de nosotros mismos. Estamos, nos dice Fisher, en una “ontología de los negocios” como único modo de vivir que da el sistema.

“El anticapitalismo no propone derrotarlo, sino mitigar sus excesos”. El mismo capitalismo hizo de su verbo la clave y propuso algo que resulta gracioso: “comprar como solución, pero los productos correctos”. ¡Qué Capos! Claro que es una época de libertad, pero solo de consumo. Si ya no somos cazadores y recolectores, somos consumidores y vamos a cazar a la góndola, que es como cazar en el zoo. Si podés comprar sos del porcentaje de la humanidad que tiene privilegios. ¡Disfrutá que se termina! Y para esos que dicen que el planeta está en jaque con el calentamiento global, los transgénicos en la comida, Monsanto y el agotamiento de recursos, deciles que son unos mentirosos. Que los cracks del capitalismo ya inventaron “la mentira verde”, así que sólo hay que comprar los productos correctos.

“Regulación de trabajo y educación, impide el pensamiento”. Fisher era profesor en una escuela secundaria. Trabajaba con pibes desmotivados que usaban la PlayStation y la marihuana como narcóticos. Parte de su mala onda parece que se la agarraba por culpa de esos jóvenes: “La educación: estudiantes resignados, apatía / cinismo / impotencia reflexiva” (a la que llamaba “hedonia depresiva”, una mezcla de goce del instante con depresión por un futuro de incertidumbre). Y nos cuenta que, como todo sistema, al sistema educativo solo le sale hacer más burocracia, pide llenar informes para hacer estadísticas que no sirven para nada. Nunca va a hacer cuestionamientos serios. Como esos médicos de guardia, solo te da Paracetamol.

“Los Jóvenes, quieren todo rápido, quieren que Nietzsche sea una hamburguesa”. Consumir todo rápido. Todo lo que cuesta no vale la pena. Se impone una “cultura ahistórica” que comienza siempre ahí. Jamás asociarlo con un pasado. Y el lugar de los docentes solo es visto como el de facilitadores de entretenimiento. No mucho más. Y lo poco que existe es evitar el cambio y mantener el estado de las cosas presente. Mientras los comunistas liberales como Soros o Bill Gates con su lema “ser astuto” digitan el mundo nuevo.

“No te comprometas con nada”. Fisher toma la película Heat, protagonizada por las bestias de De Niro y Al Pacino, donde se muestra lo que es la mafia nueva comparada con la antigua, la italiana, que tenía más códigos. Es decir, la mafia también se aggiornó. Personas solas, más individualistas, que hacen su trabajo, dividen el botín y adiós. También son más profesionales. Primero estudian bien el caso antes de agarrar el encargue. Neil, el personaje de De Niro, en un momento dice un mantra: “No te aferres a nada que no puedas abandonar en tres minutos”.

“Debe surgir un nuevo sujeto político (colectivo)”. Esta frase parece ser el único esbozo de algo, de deseo, en este libro de Fisher.

 

ROMA, CIUDAD ABIERTA , de Roberto Rossellini_1945



Poniendo al día con los clásicos  o obras maestras que no ví.:"Roma, Ciudad abierta" de Rosselini es una crónica sobre los días de resistencia de un cura,  inspirada en la historia verídica del sacerdote Luigi Morosini, torturado y muerto por los nazis por ayudar a la resistencia.

“no pudieron matar el alma y ataron su cuerpo “

LA TRILOGÍA DE WOODY ALLEN EN SU PASO POR LONDRÉS

Woddy Allen filmó en Londrés una trilogía bastante floja de su gira por Europa Europa. Filmó “Match Point”, “El sueño de Casandra” y “Scoop”. Todas pueden pasar al lado B de Allen.

Match Point, y el sueño de Casandra corre desde la misma premisa, hay que matar si se quiere ascender. Hay que ser un impostor. Siempre hay un crimen. Y sólo uno puede ejecutarlo. 

Después, lo que sigue es si se toma conciencia en lo que se hizo. Si habiendo matado la vida sigue igual. O la muerte lo atormenta hasta el desquicio. Hay almas que lo ven como un peaje y otros como el fin de la carretera. 

En Scoop, es otra cosa, pero vuelve a trabajar Woody con su personaje de siempre. Acá hace de mago, y no quiere resolver ningún crimen. Pero termina aceptando y todo se resuelve con un chiste final. Malo.

Match Point, el personaje de Scarlet termina convirtiéndose en una desvariada, habiendo sido una cobra. Me parece triste destino para su personaje con esa luz inicial, que hechiza con su belleza.

El Sueño de Casandra, dos hermanos comparten un crimen. Como la digestión del mismo. Allen en su multiplicación de film, parte de las mismas ideas, y ve que actor en stock, pagándoles lo mínimo que dice el sindicato pueden aceptar. El resultado son tres películas más.

El sueño de Casandra, es por el nombre del barco que compraron los dos hermanos, para ir a navegar  y pescar. Luego que lo compran, nunca lo usan. El deseo funciona así. Ir tras lo que se desea y luego ir por otra cosa. Pero la trama se arma luego que los visita un tío con mucho dinero. Pero tiene un socio, el cual lo puede denunciar y barrer con todo su negocio. Y les propone a sus sobrinos, lo que deseen si lo ayudan a matar a su socio que pronto vendrá a la ciudad.
Deciden hacerlo. Un hermano no puede seguir con ese secreto. Y el otro decide matarlo. 

Match Point, comienza con la metáfora de la pelota que queda en la red. Donde puede caer y ganas, o donde cae y perdés. El personaje principal es un entrenador de tenis en un club pituco. Y ahí ve la oportunidad de entrenar a los hijos de una familia rica. A partir de ahí, solo quiere subir. Enamora a la hija de de un millonario y comienza su nueva vida. Hasta que se enamora del personaje de  Scarlet Jhohansen. Ella es la novia del hermano de su novia. Y Ahí comienza un nuevo nivel de complicaciones.  
Ella representan el deseo, la ceguera por la belleza, pero el entre comenzar una nueva  vida, se queda con el confort de la vida bacana. Ella se aleja, se separa del novio, pero el sigue su romance. Hasta que queda embarazada y quiere formar una familia.   Entre rehacer su vida, prefiere asesinarla. Cosa que hace. 

Scoop, trata de un asesino serial. Un millonario que mata prostitutas. Tiene el tono de comedia de Allen,  metiendo un periodista que esta por cruzar el rio de la muerte y se escapa para dar una primicia sobre el asesino serial, y se le aparece en el show de magia que el mago esplendidni, y ahi es donde el personaje de Scarlet, comienza su travesía por querer revelar el misterio.  Pero pasa muy por abajo de la línea de flotaciones de las películas de Woody que con trama o chistes, se sostiene. 

GANE FAMA Y FORTUNA CON UN LÁPIZ de Eduardo Ojeda Ortiz

 

Éste libro es para mi un amuleto. Con ese título pensé que me iba a hacer rico, pero no fue así. No sólo el libro que es una joya, pues es una especie de biografía personal de un hombre que quiere ser artista y es artista. Como dijo alguna vez Dalmiro Saenz, el hombre es más lo que desea ser, que lo que es. Este libro es el testimonio de un escritor, una forma de transitar la vida. Una especie de Anti Rayuela, de un grupo de amigos que entre la necesidad y la pobreza franciscana, no tiene otra cosa que hacer más que hacer arte. Porque el alma eructa eso. 

Es una pieza inexplicable, con mucho amor y nostalgia. Donde no falta la relación con los padres, los cuales jamás entenderán a hombres sensibles, pues: “el que nace chicharra tiene que morir cantando”.  Ésto que padecemos, es una especie de condición que tenemos por algún aguijón que nos picó, y ya no se puede volver a ser el mismo. Sino siempre otro.


El libro es la vida de Ojeda, un escritor, que buscando editar, se transformó en un editor. Esto que parece una historia Zen, es su vida. Comenzó editando su libros, y luego construyó una editorial con el barrio que faltaba, como dice un Gil Deleuze. Ahí con una flauta como ese que vive en Hamelin al 1300, arrastró a un grupo de escritores. Y así de formo “Malas Palabras Buks” una editorial con libros de crónicas, novelas, poemas, donde su particularidad está en su rareza, su no género en realidad. Sería una especie de editorial “X MEN”, de hermafroditas literarios, donde Ojeda sería aquí el Profesor Javier, quien regentea a mutantes perdidos. Y les da un bautismo en agua del riachuelo.


Con este libro, perdón por el off side de alma, ya que uno debe hablar muchos de las cosas, poco de las personas y nada de uno, como dice Alberto Buela. La cosa es que me gustaría decir que conocerlo le dio sentido a mi vida, pero en realidad, me pasó algo de eso que pasa en ese cuento de Borges, que se llama “El Otro”, donde la trama trata de un joven Borges que se encuentra con el Borges consagrado. Ojeda como un yo de futuro que trae eso de entender que escribir es la única forma de ser en la tierra. Algunos prefieren meditar, otros correr, y otros comprar compulsivamente para tapar los vacíos legales en su espíritu. 


Yo venía juntando unos ensayitos que los paseaba por todos lados. Los junté y se los envié. Me dijo que eran pocos. Le dije que miraba que había quedado en la olla de blog, y complete un mini librito: “Teoría del Suelo” y el hombre me citó en una bar que Macri se llevó puesto, y me dijo que lo va a editar, con contrato y todo. Ejemplares gratis y un cheque. Un sueño en épocas de siesta. 

Un par de reuniones, y sabía que estaba enfrente de un maestro jedi. Un hombre que lo sabe todo y una más. Qué parece que busco por todos lados y trata libros a libro, y ahora desde youtube dar lo que sabe. Mezcla de koanes budistas y recomendaciones, va citando libros , películas, recuerdos, anécdotas, y todo lo que le puede llegar a dar forma a un alma,  y lo va compartiendo.


Ojeda, buscó una nueva forma durante la Pandemia, y abrió una especie de universidad virtual, donde habla a una cámara de un celular desde estos dos canales de youtube, para todos esos escritores mancos que andamos por ahí buscando amigos, porque los que tenemos son unos salames. 


Canal 1 

Libros para gente sin fortuna


https://www.youtube.com/channel/UC8yCc3FXuZdat33XQct2QUA


Canal 2

 Libros para gente con estudios incompletos 


https://www.youtube.com/channel/UCbvK0vF3I3ntdHVmn-1tmSw


Esto lo cuento, porque acá hay una batalla que se está dando. Porque también hay mucha sabiduría invaluable para tu alma especulativa, que hace cosas sin ganancia materiales, pero sí espirituales. Estas clases que ofrece Ojeda son para escritores que abandonan o nunca pasan por la Universidad, que saben que la  batalla es desigual, pero igual hay que darla. Para no abandonar antes de tiempo. Sino juntar un manojo de palabras, puteadas y arrojarlas cual molotov antes tantos hijos de papis ricos que le ponen librerías, editoriales, canales de tv y kioskitos de cultura.


En este libro. Hay una especie de anti método, que para mi me está diciendo, entre los diálogos de los personajes, la vida y buenas ideas. Una bohemia elegida entre hombres y novias que van pasando. Entre la vida, que va formando familias y los artistas siguen siendo artistas. Una voluntad más fuerte que haber renunciado y transformarse en un taxista, en un nadie. Parece decirnos, que nadie realmente es. Pero lo documentamos. Pero en realidad hacemos esto, para aceptar nuestra porción de nada, y estar en paz con uno y el universo.


“si el escritor está interesado en la técnica, más le vale dedicarse a la cirugía o a colocar ladrillos”

 No hay técnica, hay que escribir, escribir y escribir. “digo yo , siempre tenemos que estar hablando de asuntos no espirituosos” dice uno de sus personajes.  Los años dedicados a hacer arte, a escribir, a tocar el violín, esos años de nada, como Heidegger entendió, son todo. La vida que se lleva con su dieta: 

“luego en el negocio de enfrente, compramos huevos, tomates, leche, mantequilla, arroz, fideos, zanahorias, y pan, esta dieta la conozco - dijo Valdebenito 

-y, fue vital para sobrevivir en los años de perro, ¿no? 

-y sobre todo vitamínica en la época del no-dormir"


Hay una guerra y las condiciones son malísimas.. O al menos me está diciendo a mí, que a este oficio hay que meterle, pese a todo. Siempre. 

Hasta cuando estás laburando en esas horas que se te redondean el alma, para que siga girando sin trabarse en muchas cosas. Hay una deuda. El arte es deber algo a alguien. A niños no nacidos. A camaradas. A esos que se quedaron con uno. Porque sintonizaron el mismo dial de espíritu. Y hay que tener ojo con las Universidades: 


“Después se dedicó a estudiar,  cultura y  se metió en Historia del Arte. Esa fue su perdición, porque cuando se empieza con las teorías, casi siempre se termina mal”


Después otra idea que resalta, es esa gente buena que se cruza en la vida de uno. No solo los pares. Que después de todo son un imán, o un parlante que acopla. Sino que esa gente hermosa que se cruza, que nos entienden, que nos dan trabajo. Al menos para no morir. Que nos deja escribir cositas, viendo para otro lado. Haciendo que disimulemos nuestra condición de X Men, de mutantes, así pasamos desapercibidos ante el radar del sistema, que nos quiere comprando a cuota cualquier verga que no necesitamos: 


“bueno, no voy a ser yo el que te tire la primera piedra. Vení a laburar mañana temprano.” 


Ojeda, quiere tener 100 lectores de fierro. No está mal aspirar a eso. A un club privado. Le quiero decir, que busque otros 99. 

El libro habla de esto y de un montón de cosas, termina con una anécdota sobre haber comido un pejerrey en mal estado. Es de lo más gracioso que leí nunca.  Y nos deja tal vez, el último mensaje, a nosotros que somos ovejitas perdidas: 


“es increible lo lindo que es ser joven...siempre el arte ha sido una lotería. No basta con tener talento, hay que saber sobrevivir y sobre todo tener fuerza para no echarse a morir ante las dificultades. El chico Nicolás lo logró. Para mí, ya lo logró”


Si uno lo logra lo logramos todos. Una especie de Super ética Kantiana. Pero más que nada, volver a pensar eso que una vez dijo el trinche Carlovich, ese príncipe plebeyo del fútbol secreto que una vez dijo: “¿Qué es llegar?”. 


un día perfecto y anti sistémico.

Nada que funcione es pensado. Un piensa cuando algo está roto, cuando funciona mal. 
A veces pienso, mientras paseo a los perros, ¿Qué debe tener un día perfecto? eso depende del usuario, me respondo como eructo no esperado. Pero lo qué sí encuentro como respuesta es que un hombre con rutina, es un ser superior. Se sea runner o filósofo. 
Cada cual decide su vida y su muerte, como dijo Sandro en una entrevista tan varonil a Mirtha  "la chiqui". Aunque con el tiempo, y viendo lo que sufrió, habría que rever eso de que uno dice algo siendo el más poronga y que valga para siempre. Todo depende. MI valiente respondedor.

Pero la cosa es que los hombres que tienen una rutina, son los más poderosos. Es casi como haberse programado. Entonces el tira piedras de adentro, dice que la vida programada  es una vida de mierda. Pero eso lo debe decidir el usuario, macho. Mira si vamos a estar opinando de otros. Hablar de uno todo el tiempo también es de pedante. Y tampoco uno tiene una vida que merece ser contada, pero eso también es un mote heredado. Uno no cuenta su vida porque es genial sino porque no tiene nada que hacer, porque tiene algo roto, porque quiere pensar su vida y sus hábitos. O porque quien quiere registrar algo para no olvidar. Para recordar que se hizo en un tiempo de la vida. 
En esos años donde aún se vivía. Siempre y cuando se tenga la suerte (el otro) de haber despertado.
Se comienza a despertar cuando está nublado. Cuando existe ese olor a muerte. Cuando se nota que ni el viento pasa por un lugar. Ahí hay que hacer cambios. Drexler escribió algo que me encanta: “ Como los pájaros y el alfabeto, si quieres que algo se muera déjalo quieto”.
Debería ser un principio rector con todo. La vida, los amores, la familia, la profesión y el estudio.
No hablamos de una vida diseñada, porque todo cambia. Nada es para siempre, nada dura más que un mes. Los japoneses dicen (siempre me gustó resaltar una frase que desconozco los copyright, con “Los japoneses") que un hábito tarda en armarse al menos 30 días luego de eso, ya es parte del sistema operativo. Para ello también tienen otra palabra "Kaizen": un poco cada día. El tema acá es domar la cabeza, que quiere todo ya, y solo produce una angustia menor, de no vas a poder, no vas a llegar, busca refuerzo, pedi ayuda etc. Al menos, así me funciona mi cabeza alimentada a EGB en escuela privada.

Pensarlo en la cabeza y pasarlo a papel como orden burocrática. Tal vez luego venga lo más difícil: cumplirlo. Se a cual sea tu ambición diminuta, que puede ser en correr un maratón, escribir un libro, o ser el 9 de Talleres de remedios de escalada. Lo último no creo, esos 9 están en instagram, pero sea lo que sea, que cada día te tenga en el camino. A paso tortuga.

Sigo pensando que un cuaderno y un birome son un arma espiritual. Hace bien escribir lo que se piensa, o idea. Más que nada porque como leí a Sarmiento "el mata indios", escribir es pensar. Ese lujo que algunos nos damos.  Así que lo primero de todo, es eso. Los monjes de la cartuja lo llaman el gran silencio. Acá en Lomás le decimos: “cerra el orto” y con eso, ponete a hacer. El deseo es un anzuelo que paga vacaciones al exterior a los psicólogos. 

En ésta época donde se obliga a decir, para dar el presente ante el poder, no emitir una opinión de todas las cosas que suceden es el comienzo de la resistencia. fAHHH ME LEVANTE CON TODO 


El entramado (el apuntalamiento técnico del mundo) _Christian ferrer

Este libro fue escrito en el 2012. Ferrer viene silencioso reflexionando cosas, que hoy 2021 se dan en la editorial caja negra, y traen a extranjeros tratando de imponer una agenda POP. Pero bueno, es para peliar, nada más,  si no no sería el siglo XXI.

Ferrer escribe como habla, pausadamente. Trae algunas ideas, para pensar la época. Hoy casi todo lo que menciona en estos ensayos es agenda, esta formación del humanismo digital que nos está formando. Él, nos dice que hoy los Dioses son “la planificación”, la “Producción “ y presentan al cálculo como el único sistema de pensamiento. Todo lo demás suena a viejo o cosas de jipis bancados por papis. Sistemas políticos de siglos anteriores que no pueden hacer frente a nada, porque qué están en otra. La única esperanza es la tecnología. Si Heidegger dijo sólo un Dios puede salvarnos, hoy es en la tecnología donde reposa nuestra esperanza. Sólo pensar en la técnica será nuestra labor. 

¿Pero qué trajo la tecnología? ¿Además de rapidez? Destrucción de la naturaleza y cambios climáticos.  Y parece que ese costo es parte de los logros. Ferrer nos cuenta, que reposando en la ciencia y la tecnología, se augura un futuro de clonaciones de animales extintos. En vez de trabajar en las causas que los extinguen, se asegura así la vida eterna. 

Al calentamiento global, lo solucionamos con más aire acondicionado ¡quiero re truco!; sólo un detalle, esto genera más calentamiento global. Los hogares, los hacemos cada vez más baratos, donde cuesta refrigerarlos y calentarlos, por ende más calentamiento. 

Hay una frase que me gustó y es: “cada tecnología arrastra, una historia de daños” 

La tecnología convierte todo en otro estado, nada se pierde, todo se transforma. Se lleva a cuestas varios trabajos con sus adelantos. Todo lo que se pone a su paso es dejado de lado. Así que hay esperar paciente a que destroce tu rubro. Y ahí sí lloraras. Pero con una salvedad, cada vez es peor: “Estamos pasando al porvenir problemas más complejos”: sufrimientos al cuerpo, y la destrucción del mundo. Contra lo primero, está la esperanza en la ciencia y las píldoras milagrosas. Si se dice que antes se decía que se sufría menos que ahora, pues tenemos ejércitos de pastillas y psicólogos, para hacerle frente a la depresión. Pero parece que el cuerpo no se ha enterado de esta caballería y sigue sufriendo de lo lindo. Algo está fallando yendo todos de prepo hacia el progreso. 


FORTALECER EL ALMA


La otra idea poderosa que deja, es que antes se atendía a los trabajamos del alma. Ejercicios o meditaciones, o lugares sagrados, donde el hombre podía reposar y cargar pilas reales. Hoy vive conectado, entre desear lo ajeno, que lo convierte en sufrimiento, o la anestesia de las redes sociales como nueva alienación, que lo deja a uno duro como rulo de estatua, como mucho refleja broncas de clase, que tal vez ni las piense reales, pero le cambia los días y supone que eso le da relleno a su vida.  

En la antigüedad se entrenaba el alma contra los males. Hoy se prioriza el cuerpo, tanto en lo estético, como en lo bioético, si se me permite el hipo Focaultiano, pero  hoy, ante cualquier dificultad, ante el primer dolor, se toma algún comprimido o se pide ayudita al doctor, o al google. A toda dificultad un socorro. Hay miedo a experimentar. Miedo a romper, porque sale caro, porque no se, porque si lo hago me rompen las bolas siempre. Es así, la cosa es llorar. Ser parte del llanto colectivo del mal existencial. El ser de época es bastante llorón. Así que dejaselo al especialista de turno. Anda pasando la tarjeta de crédito, plis. 

Ferrer dice: “el cuerpo recibe, pero es el alma quién regula el golpe. Amortigua su impacto” . Para hacerle frente al dolor, existía la disciplina de los guerreros o de los ascetas religiosos, para no desesperar, para tonificar el carácter. Pero hoy todo es huida. Dejo para mañana. 

¿No se puede Dejar un bot programado para que haga lo que odiamos? Así nosotros nos dedicamos a ver series, a gozar, a hablar de lo que nos hace feliz como clase llena de privilegios. El sueño parecería que se está cumpliendo, pero parece que no es tan así. Si los robots hacen nuestro trabajo, a nosotros nos queda matarnos por las sobras de una sobremesa.  Porque parece que no tendrás nada en el futuro.

Si Marx decía que luego de la revolución, vendrían los tiempos para tocar el violín, y leer grandes novelas de Tolstoi, parece que pifió fiero. El trabajador lo cagó. Como dice Omar Viñole, el proletario es el primer tomo del Burgués. No quiere la revolución, quiere aumentar el goce. Por ahora sólo busca conseguirlo, trabajando más. Buscando otros curros. trabajando de cualquier cosa o re-vendiendo cosas en los ratos de ocio, mientras supuestamente mira un partido o mira una serie. No importa que trabaje, nada basta. El consumidor es vendedor también. En eso, nadie viene a salvarnos. La tecnología al final es Terminator. Vienen por vos y tu flia. Ya perdiste el duelo mirando pavadas por el celu. 


Omar Viñole o el Anti Maestro

 OMAR VIÑOLE 

antiescritor y antifilósofo 

De Luciano García 

Por Ediciones del Trinche

Un escritor es escritor cuando escribe. Lo demás, es ir a comer canapés o medialunas de arriba, cuando hace entrevistas para que se vendan más o menos 20 libros y unos cuantos se van de garrón. Un escritor es cuando escribe y logra cerrar una obra. No otra cosa. 

Un escritor tiene que alimentar a su musa sino siempre escribe lo mismo. Ojo el balanceado que le das, porque puede terminar pesando 140 kilos. Pero el alimento del escritor es la clave. Hay que leer. Si todos leemos lo mismo hablamos de lo mismo. Por eso, siempre pensé que los escritores tienen un deber, entre tanto lloriqueo que no lo leen ni los cuñados. Su misión es buscar el escritor que falta. Perdido por los años y las modas y hacerlo su propio maestro. Es un entrenamiento que puede tardar años, o una vida entera. Por lo general son 10 años. Este es el caso de Luciano García que escribe una obra descomunal sobre Omar Viñole, que es el secreto mejor guardado de la literatura argentina. Una especie de terremoto que arrasó las ciudades donde pisaba. Un hombre total que hizo lo que quiso, escribió, boxeó, luchó en peleas de catch, fue médico, realizó performances antes de las performances, fundó una Universidad a cielo abierto, tuvo hijos, militó políticamente, escribió y escribió.

Antes que las bibliotecas o el estado hagan su labor de poner todo en conservas, u olvidarlo todo, o venderlo a los Gringos por monedas, puede ser que aparezca algún hombre heroico como Luciano García. Su fascinación por Viñole comenzó con unos ensayos en su blog Sólo contra todos, intentando contar la fascinación por esta vida y su pluma, que acaso sean lo mismo, pensarlo y sistematizarlo. Con los años escribió este libro gigantesco, en esta época de novelitas o de ensayitos que no llegan a las 100 páginas. 

¿Pero quién es este escritor? Omar Viñole, que es ejemplo de un hombre artístico, que llevaba una vida dedicada a romper la modorra de la vida y el arte. Una especie de Sócrates pero en estas pampas, donde daba clases en su Universidad sin techo ni títulos con una vaca al lado. Viñole escribió libros y folletos, aforismos, ensayos, monólogos internos. Mezcla de pensamientos contra los universales y contra sus contemporáneos. Como en la poética de Aristóteles, la palabra clave es “mimesis”, donde la imitación de las acciones de hombres da el acto poético. Luciano se convierte en Viñole. Se declara su mejor discípulo, y crea un libro compuesto por varios libros, donde uno sale con ganas de leer a Viñole, ver de qué se trata, quién es este hombre entre tantos escritores culones que se adulan entre ellos. 

Omar Viñole escritor y filósofo, o anti todo, que pone una editorial en el mismo lugar donde tenía su veterinaria, que escribe en una frase lo que puede ser la demolición del kiosko de occidente: “Lo que está en los libros no es necesario enseñarlo. Con recomendar al autor y la librería donde se vende, se soluciona la severa labor de los académicos”.

Escribe una obra filosófica, nos cuenta García, llamada Mi disconformismo filosófico, donde ajusta cuentas con esos hombres llamados filósofos y sus peleas en diferido: “yo no repito a nadie, hablo de mí sistema”.

Este libro es un llamado ante la comodidad de la vida atada que llevamos, que como el canto de Sirena que le chistaban a Ulises, la voz de Viñole parece llamarnos para que conozcamos su potencia.


ARLT y LA UNIVERSIDAD DE LA CALLE

       ¡Qué me perdone la académica! Pido permiso para decir, es más, voy a arriesgar una tesis, es decir, un hipo de idea: "¡qué exi...