El padre de mi abuela Chola jugó en talleres de remedios de escalada. Dicen que la rompía, un hombre clave para el ascenso en la B, según cuenta la memoria familiar. El padre de mi mamá, el nono Luís, también una vez me contó que se probó en lanús. Pero una madrugada dice que volvía de una joda, y el vecino de la esquina, qe también estaba haciendo la prueba estaba dando saltos en el balcón, entrenando su resistencia. Dicen que hablaron unas palabras. Y entendió que jamás podría hacer ese sacrificio.

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