Su último mensaje público:
"Cari fratelli e sorelle: Bouna Pasqua!"
reflexiones en 2 saludos
Tengo la impresión, que por la vida acelerada que tenemos mediadas además por pelotudos (panelista de la vida/periodistas) que nos insertan sus opiniones sobre las cosas y no ayudan a pensar, que muchos se perdieron al mejor papa de la historia.
Lo mismo pasó con Maradona o Messi. Se aprende a repetir lo que dicen los periodistas y de ahí como loro sigue a los amigos. La carrera o una vida tienen duración diferente. A Maradona la gloria le llegó pronto, a Messi tardó en llegar. Lo loco que la carrera del Papa es que llega en la vejez. Uno tuvo que haber tenido una carrera, una vida de servicio y luego viene comandar ese Titanic.
El problema de querer o no encariñarse con alguien o algo, es que uno no para la pelota nunca, no se arriesga por el otro. No hay, como dijo Marechal "tiempo de Ángel", solo hay "tiempo de buey": buscar tagui y vivir a mil. El tiempo de ángel es el tiempo en que uno se detiene, contempla, piensa, se saca el reloj, intenta limar el prejuicio, los venenos y broncas o sacar un agradecimiento en pausa que nunca se dio. Esto es central, lo veo como una técnica, de detener esa velocidad que nos impone el capitalismo.
No digo no informarse, no. Sino buscar a los iluminan, compartirlos. Discutirlos. Enrique Symns, decía de los periodistas: "vos no estas para juzgar, estas para comprender"; creo que eso nos pasa con mucha gente que nos pasa por la vida. Por el ritmo y ahora la fascinación por los robocop y terminaytor, se nos pasa la vida. Uno quiere resumir todo. Una vida en dos twett. Y sí la vida son sólo dos momentos claves, cómo escribió Borges en varios cuentos (la idea la repite porque es descomunal) "Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es" Después está el mantenimeinto de eso.
¿Fallamos por no ver el acontecimiento en su curso? No, la vida continua. La vida es ida y Vuelta, como en martín fierro. Cada cual tiene su ritmo y su propio Big Bang personal, donde le cae la ficha y asienta. El hombre que asienta algo esta entendiendo. Quedan las enseñanzas, lo que dijo, los recuerdos, las charlas y si dejo alguna estela en discípulas o fieles. Sirve también para recordar algún familiar o vecino.
El Papa cuervo, hIzo que varios se acerquen a la iglesia. Fue un portal. A su modo y estilo. Los estetas de la perfección que no hacen un culo lo criticaron a mansalva. Los críticos son eso. Nadie se acuerda de los que le decían a Piazzolla y le decían que eso no era tango.
Me gustan los 2 saludos del papa. El primero y el último. El qué inicio todo, y
el que comenzará a iluminar entre especialistas o cualquiera de nosotros que rastree su obra, sus 12 años, haciendo nuestras propias investigaciones en los ratos de ocio. El conocimiento de la cosa tarda. Y pienso también, en sú últimos saludo, en su "last dance" saludando a los fieles, como también lo hizo Maradona por todas las canchas argentinas, despidiéndose de lo que amo.
Es un buen final, Francisco.
"Cari fratelli e sorelle: Bouna Pasqua!"
COORECCION****
Reflexiones en 2 saludos
Tengo la impresión de que, por la vida acelerada que tenemos, mediada además por pelotudos (panelistas de la vida / periodistas) que nos insertan sus opiniones sobre las cosas y no ayudan a pensar, muchos se perdieron al mejor papa de la historia.
Lo mismo pasó con Maradona o Messi. Se aprende a repetir lo que dicen los periodistas y, de ahí, como loro, se sigue a los amigos. La carrera o una vida tienen duración diferente. A Maradona la gloria le llegó pronto; a Messi tardó en llegar. Lo loco es que la carrera del Papa llega en la vejez. Uno tuvo que haber tenido una carrera, una vida de servicio, y luego viene a comandar ese Titanic.
El problema de querer o no encariñarse con alguien o algo es que uno no para la pelota nunca, no se arriesga por el otro. No hay, como dijo Marechal, "tiempo de Ángel", solo hay "tiempo de buey": buscar tagui y vivir a mil por hora. El tiempo de ángel es el tiempo en que uno se detiene, contempla, piensa, se saca el reloj, intenta limar el prejuicio, los venenos y broncas, o sacar un agradecimiento en pausa que nunca se dio. Esto es central. Lo veo como una técnica de detener esa velocidad que nos impone el capitalismo.
No digo que no haya que informarse, no. Sino buscar a los iluminados, compartirlos. Discutirlos. Enrique Symns decía de los periodistas: "vos no estás para juzgar, estás para comprender". Creo que eso nos pasa con mucha gente que nos cruza en la vida. Por el ritmo, y ahora por la fascinación con los Robocop y Terminator, se nos pasa la vida. Uno quiere resumir todo. Una vida en dos tweets. Y sí la vida, son sólo dos momentos claves, como escribió Borges en varios cuentos (la idea la repite porque es descomunal): "Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es". Después está el mantenimiento de eso.
¿Fallamos por no ver el acontecimiento en su curso? No, la vida continúa. La vida es ida y vuelta, como en Martín Fierro. Cada cual tiene su ritmo y su propio Big Bang personal, donde le cae la ficha y asienta. El pedir perdon, puede tomarse su tiempo. El hombre que asienta algo está entendiendo.
El hombre que muere, deja sus estelas, por más que familiares solo sueñen en lo inmobiliario. Quedan las enseñanzas, lo que dijo, los recuerdos, las charlas, y si dejó alguna estela en discípulas o fieles. Eso tiene valor, no precio.
El Papa cuervo hizo que varios se acerquen a la Iglesia. Fue un portal. A su modo y estilo. Los estetas de la perfección, que no hacen un culo, lo criticaron a mansalva. Los críticos son eso. Nadie se acuerda de los que le decían a Piazzolla que eso no era tango.
cierro mis hipos, con los dos saludos del Papa. El primero y el último. El que inició todo, y el que comenzará a iluminar entre especialistas o cualquiera de nosotros que rastree su obra, sus 12 años de papado (y los otros que lo llevaron hacía ahí), haciendo nuestras propias investigaciones en los ratos de ocio. El conocimiento de la cosa tarda. Y pienso también en su último saludo, en su "last dance" saludando a los fieles, como también lo hizo Maradona por todas las canchas argentinas, despidiéndose de lo que amó.
Es un buen final, Francisco. Descomunal cierre de tu gestión, por ende obra.
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